Un invierno más benigno de lo habitual ha permitido que la agricultura y la ganadería de Magallanes enfrenten la temporada en buenas condiciones, aseguró el seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cabada, quien además advirtió que los recientes temporales registrados en el centro y norte del país podrían generar un alza temporal en el precio de algunas hortalizas debido a los problemas de transporte y producción.
Durante una entrevista, la autoridad explicó que las condiciones climáticas en la región han sido favorables para el sector silvoagropecuario, con temperaturas superiores al promedio histórico y una menor acumulación de nieve, lo que ha permitido mantener en buen estado tanto los cultivos como el ganado.
«Ha sido un invierno bastante benigno. Los agricultores y ganaderos de Magallanes están preparados para enfrentar temperaturas más bajas y mayores nevadas, por lo que las condiciones registradas este año han sido positivas para el desarrollo de la actividad», señaló.
Sin embargo, Cabada manifestó su preocupación por los efectos que el intenso sistema frontal ha provocado en otras regiones del país, especialmente por los daños sufridos en la agricultura y las dificultades para el transporte de alimentos hacia el sur.
«Lo que ha ocurrido desde Atacama hasta La Araucanía ha generado un impacto importante. Si bien gran parte de las verduras que consumimos en esta época provienen del norte, los problemas en las rutas y en la logística han provocado un aumento temporal en los precios de algunos productos», explicó.
Respecto al mercado de las paltas, indicó que muchas cayeron prematuramente producto de las lluvias y podrían ser comercializadas sin haber completado su proceso natural de maduración, por lo que llamó a los consumidores a estar atentos a su calidad.
El seremi también destacó el desarrollo de un programa de capacitación dirigido a agricultores de Magallanes, impulsado por INDAP y el Gobierno Regional, cuyo objetivo es mejorar la productividad mediante la incorporación de nuevas tecnologías en los invernaderos.
Las jornadas abordaron materias como eficiencia en sistemas de riego, fertilización, preparación de suelos, cultivos hidropónicos, diseño de infraestructura agrícola y el potencial de la geotermia aplicada a la producción regional.
Según explicó, estas iniciativas buscan aumentar la productividad sin necesidad de ampliar las superficies cultivadas, aprovechando tecnologías que permiten controlar mejor factores como la temperatura, la nutrición y la iluminación de los cultivos.
Tras la actividad realizada en Punta Arenas, el ciclo de capacitaciones continuará en Porvenir y Puerto Natales.
En materia ganadera, Cabada sostuvo que, hasta ahora, no existen señales de afectación significativa para los animales.
Explicó que los productores planifican con anticipación las reservas de forraje y que los principales problemas suelen presentarse cuando las nevadas prolongadas impiden el acceso del ganado al alimento disponible en los campos, situación que este año no se ha registrado.
«Los animales deberían llegar en buenas condiciones a la temporada de esquila, aunque todavía queda agosto, que históricamente ha sido uno de los meses más complejos del invierno», indicó.
Uno de los temas que más inquieta al Ministerio de Agricultura es el aumento de los ataques de perros asilvestrados a rebaños ovinos en distintos sectores de la región.
El seremi explicó que existen dos realidades: perros con dueño que deambulan libremente y jaurías completamente asilvestradas que viven alejadas de los centros urbanos.
«El perro no mata únicamente para alimentarse. Puede atacar decenas de ovejas y consumir solo una o dos; actúa por instinto. Ese es el verdadero problema que enfrentan hoy los ganaderos», afirmó.
Añadió que, en el caso de perros con propietarios identificables, corresponde aplicar la Ley de Tenencia Responsable y perseguir la responsabilidad de sus dueños. No obstante, reconoció que el mayor desafío son las jaurías sin dueño, para las cuales actualmente no existen herramientas legales suficientes que permitan un control efectivo.
Finalmente, Cabada advirtió que, de no modificarse el marco normativo, el problema podría agravarse en Magallanes, tal como ya ha ocurrido en sectores de Tierra del Fuego, donde los ataques de perros asilvestrados han provocado importantes pérdidas para la producción ganadera.













