La tradicional actividad de las Invernadas reunió a participantes de Chile y el extranjero en una jornada marcada por el entusiasmo, el turismo y un amplio despliegue de seguridad.
Miles de personas volvieron a convertir este sábado la Costanera de Punta Arenas en el epicentro de las Invernadas 2026, participando en una nueva versión del tradicional Chapuzón del Estrecho, uno de los eventos invernales más emblemáticos de la Patagonia.
Desde tempranas horas, cientos de familias, turistas y participantes comenzaron a llegar al sector de las letras de la Costanera para prepararse para el esperado ingreso a las frías aguas del Estrecho de Magallanes, cuya temperatura bordeó los 5 grados Celsius, en medio de un ambiente festivo que reunió a personas de todas las edades.
La versión 2026 marcó un nuevo récord de convocatoria, con 8 mil cupos oficiales habilitados por la Municipalidad de Punta Arenas, consolidando al Chapuzón como uno de los eventos de invierno más multitudinarios del país.
Como ya es tradición, los participantes ingresaron al mar tras la cuenta regresiva y la interpretación del himno regional, protagonizando una de las postales más características del invierno austral entre disfraces, banderas y muestras de entusiasmo que fueron seguidas por miles de espectadores.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, destacó previamente el crecimiento sostenido de esta actividad, señalando que el aumento de participantes refleja el interés que despierta el evento tanto a nivel nacional como internacional, con delegaciones provenientes de distintas regiones del país y de diversos países del mundo.
Para resguardar la seguridad de los asistentes, se desplegó un amplio operativo integrado por la Municipalidad de Punta Arenas, la Armada de Chile, Carabineros, Bomberos, personal de salud y equipos de emergencia.
En el borde costero se instalaron zonas de acceso controlado, ambulancias y puntos de atención para los participantes, mientras que en el mar la Armada dispuso embarcaciones de la Policía Marítima y nadadores de rescate preparados para responder ante cualquier eventualidad.
El Chapuzón del Estrecho nació en 2008 como una iniciativa impulsada por un pequeño grupo de aventureros que buscaba incentivar el uso del borde costero durante el invierno. Aquella primera versión reunió a solo 16 participantes, cifra que ha crecido año tras año hasta convertir la actividad en uno de los principales atractivos turísticos de las Invernadas de Punta Arenas.
Con una alta participación de visitantes provenientes de distintas regiones de Chile y del extranjero, el Chapuzón del Estrecho volvió a consolidarse como una de las postales más representativas del invierno en Magallanes, combinando deporte, turismo, identidad regional y el desafío de sumergirse en una de las aguas más australes del planeta.













