Un llamado a reforzar la prevención y el rol de la familia realizaron funcionarios de Carabineros tras el aumento de accidentes de tránsito y delitos en la región de Magallanes, una situación que, según indicaron, ha ido cambiando la realidad que históricamente caracterizaba a Punta Arenas.
En entrevista, el capitán Alexis Pardo, de la SIAT, junto al cabo primero Osvaldo Quezada, destacaron el trabajo desplegado en la zona, el cual ha permitido contener fenómenos delictuales que antes no eran habituales en la región, como el incremento de drogas, robos y accidentes.
“Antiguamente no teníamos este nivel de delitos ni de accidentes. Hoy, gracias al despliegue policial, se ha logrado contener esta situación”, señalaron.
Respecto a los accidentes de tránsito, explicaron que una de las principales causas sigue siendo la falta de atención al conducir. Durante 2024 se registraron 414 siniestros asociados a esta conducta, cifra que en 2025 bajó a 379, evidenciando una leve disminución.
Otra causa relevante es la conducción en estado de ebriedad, que se mantiene con más de 120 casos anuales. A esto se suman factores como el exceso de velocidad, que también incide en la ocurrencia de accidentes.
“Cuando una persona conduce bajo los efectos del alcohol, se ve afectado el sistema nervioso central, disminuyen los reflejos y la percepción del riesgo, aumentando significativamente la probabilidad de accidentes”, explicaron.
En esa línea, destacaron que el aumento en las cifras también responde a una mayor fiscalización. Desde 2023 se han intensificado los controles de tránsito, incrementando hasta en un 300% o 400% la detección de conductores bajo la influencia del alcohol y drogas.
Uno de los hechos recientes que refleja esta problemática ocurrió en la intersección de Avenida Eduardo Frei Montalva con Ruta 9, conocido como el “cruce de la muerte”, donde se registró un accidente con múltiples involucrados, algunos de los cuales conducían bajo los efectos de sustancias.
En lo que va del año, la región registra cuatro fallecidos por accidentes de tránsito, cifra que, si bien representa una leve baja respecto al año anterior, sigue siendo motivo de preocupación.
En paralelo, Carabineros abordó el aumento del tráfico de drogas en pequeñas cantidades, fenómeno que ha generado inquietud en la comunidad. Según explicaron, la presencia de “dealers” responde a estructuras más amplias vinculadas a distintos delitos.
“Para que exista oferta, también debe haber demanda. Por eso es clave el control social, especialmente desde la familia”, indicaron.
En ese sentido, enfatizaron la importancia del rol familiar y del entorno cercano en la prevención, señalando que el consumo de drogas se concentra principalmente en adultos jóvenes entre 29 y 35 años.
Asimismo, advirtieron sobre nuevas modalidades de acceso a drogas y alcohol, como la compra a través de aplicaciones y entregas a domicilio, lo que facilita su consumo.
Finalmente, el llamado de Carabineros es claro: reforzar el autocontrol, la responsabilidad individual y el control familiar.
“Tiene que existir control en la familia, entre compañeros de trabajo y también un autocontrol. Las autoridades no pueden enfrentar este problema solas; se necesita el compromiso de toda la comunidad”, concluyeron.













