Una fuerte preocupación manifestó el gremio de camioneros de Magallanes tras la reciente alza en el precio de los combustibles, la que según advierten impactará directamente en los costos operacionales del sector y podría derivar en movilizaciones si no se adoptan medidas concretas.
Así lo expresó el presidente de ASODUCAM, Miguel Cárdenas, quien en entrevista señaló que el incremento fue inesperado y tendrá efectos inmediatos en la actividad. “El petróleo representa cerca del 40% del costo operacional de los camioneros. Con este aumento hemos quedado absolutamente obsoletos”, afirmó.
El dirigente explicó que la situación obligará a renegociar contratos previamente establecidos con los generadores de carga. “De la noche a la mañana tenemos que decir que el valor del flete ya no es el acordado, sino que ahora es un 40% o 45% más alto”, indicó, advirtiendo que esto no solo afectará al rubro, sino a toda la cadena económica, desde alimentos hasta servicios básicos.
Cárdenas también criticó las medidas anunciadas por el Gobierno, señalando que no abordan el problema de fondo. En particular, cuestionó el congelamiento de tarifas del transporte público en Santiago, argumentando que gran parte del sistema funciona con buses eléctricos, por lo que no se ve afectado por el alza del diésel. Asimismo, calificó como insuficientes los subsidios anunciados para otros sectores del transporte.
Uno de los puntos centrales de la crítica del gremio apunta al impuesto específico a los combustibles. Según el dirigente, solo un 20% de los usuarios —entre ellos camioneros, ciudadanos y colectivos— paga este gravamen, mientras que grandes industrias como navieras, aerolíneas, forestales, constructoras y mineras estarían exentas. “Si todos pagaran, el Estado podría recaudar hasta 8.500 millones de dólares, muy por sobre los 2.000 millones actuales”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la falta de acción de los distintos gobiernos. “¿Qué manto de oscuridad cubre a estas empresas para que no paguen el impuesto específico?”, planteó, agregando ejemplos de grandes consumidores de combustible que, según afirmó, no están afectos a este tributo.
El dirigente también subrayó el impacto particular que tendrá esta alza en la Región de Magallanes, debido a sus condiciones geográficas y logísticas. “Es la zona más afectada del país. Tenemos un aislamiento real: para sacar los camiones debemos recorrer más de 1.200 kilómetros por territorio argentino, y la conectividad marítima tiene costos prohibitivos”, explicó.
A esto se suma el mayor consumo de combustible debido a las condiciones climáticas y una cadena logística que encarece aún más los precios. “El crudo se extrae en la zona, se envía al norte para su refinamiento y luego regresa, cargando ese costo nuevamente a Magallanes”, detalló.
Cárdenas también cuestionó la variación histórica de los precios del combustible, señalando inconsistencias entre el valor del barril y el precio final al consumidor. “En 2014 el barril costaba 140 dólares y el diésel valía 520 pesos. En 2020 bajó a 35 dólares y el precio no disminuyó. Nadie explica el componente variable ni el precio base”, afirmó.
Respecto a posibles movilizaciones, el dirigente indicó que el gremio se encuentra en etapa de análisis. “Tenemos reuniones con nuestros socios y un congreso urgente para definir el camino a seguir”, señaló.
Finalmente, desde el sector se hizo un llamado a las autoridades a entregar mayor transparencia y considerar medidas especiales para regiones extremas como Magallanes, donde el impacto económico de este tipo de alzas es significativamente mayor.













