En el marco del proceso de implementación institucional del nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el primer director regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, en “Tribuna Magallánica” Alejandro Fernández Navarrete, manifestó que se avanza en la consolidación de sus competencias en conservación, protección de ecosistemas y en la preparación para el traspaso definitivo de la administración de parques y reservas de la región, fijado para el próximo 1 de marzo de 2027.
Actualmente, el servicio ya se encuentra administrando de manera efectiva dos Áreas de Conservación de Múltiples Usos (AMCP-MU) traspasadas desde el Ministerio del Medio Ambiente: Seno Almirantazgo (comuna de Timaukel) y Francisco Coloane (comuna de Punta Arenas).
En ambas áreas marinas protegidas, la autoridad regional ya aplica los planes de manejo vigentes y ejerce la tuición sobre los permisos de uso para actividades de turismo sustentable e investigación científica, resguardando objetos de conservación clave como la ballena jorobada, el albatros, el elefante marino, el lobo marino, pingüinos y las praderas de macroalgas.
Las actividades que no involucran infraestructura (como el turismo náutico) se gestionan mediante permisos de hasta un año, sujetos a restricciones por períodos de nidificación o reproducción. Sobre futuras concesiones proyectos que contemplen infraestructura fija pasarán por procesos de concesión de hasta 30 años, bajo evaluación estricta de compatibilidad con los planes de manejo. La nueva normativa amplía la cobertura de protección, incorporando no solo ecosistemas terrestres y marinos del Estado, sino también áreas protegidas privadas que soliciten ingresar al sistema.
El proceso de transición institucional contempla el traspaso ordenado de profesionales, presupuestos y capacidades operativas desde la Corporación Nacional Forestal (CONAF).
Alrededor de 500 funcionarios a nivel nacional —entre guardaparques permanentes y transitorios— se integrarán al servicio para dar continuidad a la gestión del territorio protegido. En la Región de Magallanes, esta red representa aproximadamente el 60% de la superficie regional.
Entre los principales desafíos estratégicos del servicio destaca la valorización comunitaria y el acercamiento de las áreas protegidas a la ciudadanía, especialmente a niños, establecimientos educacionales y comunidades locales como Cerro Castillo y las juntas de vecinos.
Asimismo, la dirección regional ejecuta y reactiva comités de gestión para la protección de especies amenazadas, como el huillín (nutria de agua dulce) con monitoreo mediante cámaras trampa e interacción con especies invasoras como el visón y el canquén colorado.
En un plazo de tres años, el servicio abordará además el proceso de homologación de categorías para sitios de alto valor biológico como el Santuario de la Naturaleza Bahía Lomas y 14 Bienes Nacionales Protegidos de la región, fortaleciendo la gobernanza en alianza con municipios, servicios públicos, academia y pueblos originarios.













