Una paciente falleció luego de sufrir un desmayo al momento de ingresar a un centro de salud, hasta donde había sido trasladada por sus familiares. Pese a las maniobras de reanimación avanzada realizadas por el equipo médico, no fue posible revertir su condición.
Según los antecedentes entregados por el establecimiento, apenas se produjo la emergencia, el equipo de salud acudió hasta el acceso del recinto para prestar asistencia, con la participación de médicos, personal de enfermería y técnicos.
Durante aproximadamente 30 minutos se realizaron maniobras de reanimación avanzada; sin embargo, la paciente no presentó una respuesta favorable y finalmente fue declarada fallecida en el lugar.
Tras el deceso, el establecimiento activó los protocolos correspondientes, incluyendo apoyo y contención para los familiares. Asimismo, el equipo realizó las gestiones administrativas necesarias para concretar la entrega del cuerpo a sus cercanos.
Respecto de un eventual traslado al Servicio Médico Legal, se explicó que este procedimiento no fue necesario, debido a que la paciente era usuaria habitual del centro de salud, mantenía antecedentes clínicos conocidos, había asistido recientemente a controles y presentaba diversas patologías de alta complejidad.
Desde el establecimiento señalaron que se efectuaron las consultas correspondientes y que, dadas las condiciones del caso, fue posible completar rápidamente los trámites para que sus familiares pudieran continuar con el proceso.













