Una exhaustiva fiscalización realizada el miércoles 1 de abril por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en la región de Magallanes permitió detectar la presencia de plagas cuarentenarias en una embarcación que se encontraba atracada en el sector de Cabo Negro, en Punta Arenas, mientras efectuaba labores de carga de metanol.
Durante la inspección, los funcionarios del SAG intensificaron la revisión al constatar que la nave había recalado en agosto de 2024 en el puerto de Daesan, en Corea del Sur, considerado zona de riesgo por la presencia de la polilla esponjosa (Lymantria sp.). En ese contexto, se realizó un examen minucioso de distintas superficies del barco.
Pese a que la embarcación contaba con un certificado fitosanitario que acreditaba la ausencia de masas de huevos, se detectaron ejemplares vivos y muertos de lepidópteros, además de masas de huevos que preliminarmente corresponderían a otra especie del género Paracles, ambas consideradas plagas cuarentenarias ausentes en Chile.
El hallazgo se concentró principalmente en sectores de la cubierta, lo que activó de inmediato los protocolos sanitarios del servicio. Como medida preventiva, se dispuso la inmovilización de la nave, la toma de muestras para su análisis y la emisión de una orden de tratamiento que incluyó la fumigación completa de la cubierta y el puente.
El seremi de Agricultura de Magallanes, Juan Ignacio Cavada Herrera, destacó la relevancia del procedimiento. “El trabajo que realiza el SAG es fundamental para resguardar la seguridad sanitaria y forestal del país. Este tipo de hallazgos demuestra la importancia de los controles rigurosos en nuestras fronteras”, señaló.
Por su parte, el director regional (s) del SAG, Gustavo Stanton-Yonge Molkenbuhr, subrayó que la labor en terreno es clave para prevenir el ingreso de plagas que podrían generar graves impactos en los ecosistemas y en las actividades productivas.
En tanto, el encargado regional de control de frontera, Christian von Moltke Cornils, explicó que este tipo de especies puede permanecer adherida a las estructuras de las embarcaciones en distintas etapas de su ciclo, incluso por largos periodos, lo que refuerza la necesidad de mantener inspecciones exhaustivas.
La fiscalización fue realizada por inspectores de la oficina provincial del SAG Magallanes, en el marco de los controles permanentes que el servicio mantiene en los 14 puntos fronterizos de la región aéreos, marítimos y terrestres con el objetivo de evitar la introducción de plagas y enfermedades que puedan afectar el patrimonio fito y zoosanitario del país.













