Una iniciativa que contempla la instalación de infraestructura para la cosecha y futuro faenamiento de salmones en Bahía Riquelme, en la península Antonio Varas, fue abordada en terreno por autoridades, representantes de la empresa ABICK S.A. y dirigentes de la pesca artesanal de Puerto Natales.
El proyecto se encuentra actualmente en etapa de tramitación y considera la solicitud de las autorizaciones y concesiones correspondientes, además de las evaluaciones ambientales y sectoriales que establece la normativa vigente.
La propuesta contempla un sistema de cosecha de salmones vivos mediante infraestructura marítima y una conexión submarina hacia una futura planta de faenamiento. De acuerdo con ABICK S.A., se proyecta la instalación de un pontón ubicado aproximadamente a 80 metros de la playa, desde donde los peces serían trasladados mediante una tubería submarina hacia las instalaciones de procesamiento.
Durante la visita, uno de los principales puntos abordados fue la compatibilidad del eventual proyecto con los usos que actualmente desarrolla la pesca artesanal en el sector, especialmente debido a que Bahía Riquelme es utilizada como zona de fondeo y puerto de abrigo para las embarcaciones ante condiciones meteorológicas adversas.
La delegada presidencial regional, Ericka Farías Guerra, destacó la importancia de generar un diálogo temprano entre la empresa, las organizaciones sociales y quienes utilizan el borde costero.
“Estamos en terreno, conociendo lo que podría ser un futuro proyecto de desarrollo para nuestra provincia de Última Esperanza. Fundamentalmente, se trata de una iniciativa asociada a una planta de faenamiento de salmones que, una vez que cumpla y obtenga las autorizaciones ambientales y sectoriales correspondientes, podría generar nuevas oportunidades de trabajo para la región”, señaló.
La autoridad agregó que el propósito es avanzar en una conversación que permita compatibilizar el desarrollo productivo con las actividades tradicionales de la pesca artesanal.
Desde ABICK S.A., el jefe de Servicio al Cliente, Felipe Azócar, explicó que la iniciativa incorporaría equipamiento tecnológico y automatización, además de requerir trabajadores con capacitación especializada.
“Queremos trabajar con la gente de Puerto Natales y con profesionales de acá, y poder capacitarlos”, sostuvo.
El representante de la empresa señaló que la materia prima, una vez cosechada, sería trasladada hacia plantas secundarias para la elaboración de productos con valor agregado destinados principalmente a mercados internacionales como Brasil, Estados Unidos y China.
Azócar también manifestó la intención de desarrollar el proyecto manteniendo una relación de convivencia con los pescadores artesanales que utilizan actualmente el sector.
La directora zonal de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, Nurys Lobos, explicó que la visita permitió conocer en terreno las características del lugar y analizar cómo podrían coexistir las distintas actividades.
“Uno de los principales objetivos es organizarse con los pescadores para no interferir en la zona de pesca y en el puerto de abrigo que tradicionalmente utilizan, especialmente en condiciones de mal tiempo”, señaló.
Por su parte, el delegado presidencial provincial de Última Esperanza, Liber Lazo, destacó que el proyecto podría representar una oportunidad para aumentar la absorción de mano de obra y avanzar en la tecnificación de una actividad que ya está presente en la provincia.
“Es una oportunidad que tenemos para aumentar la producción y mejorar nuestra absorción de mano de obra”, afirmó.
Desde la pesca artesanal, el dirigente Patricio Ampuero valoró la instancia de conversación y puso énfasis en la necesidad de resguardar los espacios utilizados por las embarcaciones.
“Lo que queremos como pescadores y como pesca artesanal es que tanto las empresas como quienes desarrollamos el uso del borde costero podamos convivir sanamente en nuestra región. Queremos llegar a acuerdos y trabajar de manera conjunta”, expresó.
En tanto, la dirigente Sandra Cerón, del Paso Victoria y Mujeres de Pesca, destacó la importancia de conocer directamente el lugar donde se podría desarrollar la iniciativa y avanzar mediante el diálogo entre los distintos actores.
Desde la Delegación Presidencial Provincial de Última Esperanza se precisó que la visita corresponde a una primera instancia de coordinación y conocimiento del proyecto, por lo que no implica su aprobación.
La eventual materialización de la iniciativa dependerá de la obtención de las concesiones y autorizaciones correspondientes, además del cumplimiento de las evaluaciones ambientales y sectoriales establecidas por la legislación vigente.
El trabajo en terreno busca anticipar las inquietudes de la pesca artesanal y analizar la convivencia entre los distintos usos del borde costero, en paralelo a la tramitación que deberá seguir el proyecto.













