La iniciativa financiada por el Gobierno Regional a través del FNDR contempla incubadoras híbridas, ventiladores mecánicos y otros dispositivos de alta complejidad. El proyecto busca fortalecer la capacidad resolutiva del único centro de la región que atiende pacientes pediátricos de alta complejidad.
Con una inversión superior a los $900 millones, las Unidades de Paciente Crítico (UPC) Neonatal y Pediátrica del Hospital Clínico de Magallanes avanzan en un proceso de modernización de su equipamiento, incorporando tecnología de última generación para la atención de pacientes desde recién nacidos hasta los 15 años.
La iniciativa es financiada por el Gobierno Regional de Magallanes, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), y surgió ante la necesidad de reemplazar equipos que habían cumplido su vida útil, presentaban deficiencias en su funcionamiento o se encontraban obsoletos desde el punto de vista tecnológico.
El jefe del Centro de Responsabilidad Infanto Juvenil, doctor Germán Sepúlveda, valoró la incorporación de los nuevos dispositivos y destacó su impacto en la capacidad de resolución del hospital.
“Este proyecto lo que vino a hacer fue ayudarnos a renovar nuestros equipos, que son muy complejos y que nos permiten mantener a los pacientes acá, manejarlos acá, evitando el riesgo y trauma que significa subirlos a un avión y enviarlos a un centro de derivación diferente, separándolos de su familia”, explicó.
La renovación adquiere especial relevancia considerando el volumen y complejidad de las atenciones que concentra el Centro de Responsabilidad Infanto Juvenil.
De acuerdo con el doctor Sepúlveda, en un año calendario el centro registra entre 3.000 y 4.000 altas de niños y niñas, además de alrededor de 1.200 días de ventilación mecánica.
A ello se suma la atención de entre 80 y 100 bebés prematuros anualmente en la UCI Neonatal, mientras que la UCI Pediátrica entrega respuesta a aproximadamente 1.000 niños al año.
Estas cifras consideran tanto pacientes institucionales como aquellos provenientes del extrasistema, muchos de los cuales requieren tecnología especializada y procedimientos de alta complejidad.
Uno de los principales hitos de la adquisición corresponde a la incorporación de cinco incubadoras híbridas de alta tecnología destinadas a la Unidad de Paciente Crítico Neonatal.
Se trata de equipamiento diseñado especialmente para responder a las necesidades de recién nacidos prematuros y pacientes de extrema vulnerabilidad, quienes requieren cuidados especializados y que son atendidos en el Hospital Clínico de Magallanes.
El director (s) del Servicio de Salud Magallanes, Ricardo Contreras, destacó la importancia de fortalecer las capacidades del establecimiento, considerando su condición de centro regional de referencia.
“Hoy recibimos equipamiento de alta gama que viene a mejorar las capacidades que actualmente tiene nuestra UPC Neonatal y Pediátrica. Esto cobra vital importancia, ya que el Hospital Clínico es el centro regional y la mayor complejidad pediátrica se tiene que resolver acá, por lo que la responsabilidad es sumamente alta respecto de quienes están desarrollando estas funciones”, señaló.
El gobernador de Magallanes, Jorge Flies, destacó el trabajo conjunto desarrollado para concretar el proyecto y sostuvo que la inversión en salud no solo contempla infraestructura, sino también la renovación de equipamiento médico.
“Tenemos que tener una alta capacidad resolutiva y en ese contexto, el equipo de pediatría y neonatología, junto a los equipos de proyectos del Hospital y del Servicio de Salud, presentaron un proyecto que prácticamente son mil millones de pesos”, indicó.
La autoridad explicó que la iniciativa considera incubadoras para neonatología, ventiladores mecánicos invasivos y no invasivos, además de equipamiento complementario, como un ecógrafo especializado para evaluar las condiciones de los recién nacidos.
Flies agregó que estos recursos forman parte del esfuerzo que el Gobierno Regional mantiene a través del Convenio de Programación de Salud, que incorpora inversiones en infraestructura, equipamiento y otras medidas destinadas a fortalecer la atención sanitaria y abordar las listas de espera.
La implementación del proyecto continuará durante los próximos meses, debido a que todavía está pendiente la recepción de parte del equipamiento contemplado en la iniciativa.
Entre los dispositivos que aún deben incorporarse se encuentran ventiladores no invasivos, bombas de infusión volumétrica, monitores de apnea, un ecógrafo y otros equipos especializados.
Con la llegada progresiva de este equipamiento, las UPC Neonatal y Pediátrica del Hospital Clínico de Magallanes buscan completar un proceso de modernización que permitirá fortalecer su capacidad tecnológica y resolutiva, reduciendo la necesidad de trasladar a pacientes pediátricos de alta complejidad fuera de la región y favoreciendo su permanencia junto a sus familias.













