Un proyecto que busca transformar la conectividad austral comienza a tomar forma técnica. La iniciativa para evaluar la construcción de un túnel submarino en la Primera Angostura del Estrecho de Magallanes avanza hacia una fase de prefactibilidad a nivel de estudio conceptual, impulsada de manera conjunta entre la Gobernación Regional y la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica.
Christián Ldesma, profesor y director de extensión y de DICTUC de ingieneria de la universidad católica de chile, en el matinal de las radios , manifestó que e proyecto contempla un tramo submarino de aproximadamente 3 kilómetros, complementado por kilómetros de accesos tanto en el lado norte como en el sur, con el propósito de conectar de forma permanente a Tierra del Fuego. La infraestructura está diseñada para potenciar tanto el tránsito turístico como el desarrollo comercial de la región y del país.
El equipo técnico mantiene contacto con la Asociación Noruega de Tunelería (NTN) para aprovechar su vasta experiencia en condiciones geológicas, geotécnicas y de tráfico similares bajo el mar.
Se analizan desde métodos de tunelería convencional y máquinas automáticas de avance (TBM) hasta estructuras sumergidas en zanjas del subsuelo marino.
A diferencia de otras experiencias globales, el diseño debe integrar de forma prioritaria la sismicidad característica de Chile, incorporando flexibilidad estructural probada en zonas como Estados Unidos.
El plan conceptual incluye estrictos protocolos para vías de escape, zonas seguras, ventilación, control de incendios y una completa evaluación de impacto en la flora, fauna y manejo de desechos submarinos, apoyándose en antecedentes de proyectos energéticos previos en la zona.
El informe conceptual encargado a la academia tiene un plazo estimado de 6 a 8 meses para entregar antecedentes cuantitativos a la autoridad y definir si la iniciativa cuenta con viabilidad técnica y económica.
De obtener resultados favorables, los expertos advierten que será necesario armarse de paciencia: las fases posteriores de ingeniería de detalle, construcción, pruebas y puesta en marcha podrían tomar al menos 6 años antes de ver la obra concretada.













