El despliegue contempla patrullajes, vigilancia y control del tráfico marítimo, además de acciones de apoyo a localidades apartadas de la región. La delegada presidencial Éricka Farías conoció las capacidades del buque “Sargento Aldea” durante su recalada en Punta Arenas.
Tras intensas jornadas de navegación por los canales australes y pruebas de equipamiento bajo condiciones de temperaturas extremas, la Fuerza Anfibia de la Armada de Chile arribó a la región de Magallanes para desarrollar diversas operaciones destinadas a reforzar la presencia y las capacidades institucionales en la zona austral.
El despliegue reúne medios de la Escuadra, Fuerza de Submarinos, Infantería de Marina, Aviación Naval, Comando Anfibio y de Transportes Navales, además del Comando de Fuerzas Especiales, dando cuenta de las capacidades operativas y logísticas de la institución en uno de los territorios más extremos del país.
Las operaciones contemplan patrullajes, vigilancia, control del tráfico marítimo y presencia efectiva, junto con actividades de apoyo a comunidades aisladas de la región.
Uno de estos operativos se desarrolló en la localidad de Puerto Edén, donde las dotaciones realizaron una acción cívica en la Escuela “Miguel Montecinos”. En el establecimiento se efectuaron trabajos de electricidad, atenciones de enfermería y servicios de peluquería, actividades orientadas a contribuir con la comunidad y fortalecer los vínculos entre la Armada y los habitantes de localidades remotas.
Durante la jornada del viernes 21 de agosto, el buque “Sargento Aldea” recaló en el puerto de Punta Arenas, oportunidad en la que autoridades regionales conocieron parte de las operaciones que la Armada desarrolla actualmente en la zona austral.
La delegada presidencial regional, Éricka Farías Guerra, junto a otras autoridades locales, fue recibida por el comandante de la Fuerza Anfibia, contraalmirante Jorge Castillo Fuentes, quien explicó las capacidades y funciones que desarrolla la unidad.
Durante la visita, las autoridades pudieron recorrer el buque y conocer en terreno sus características operativas y logísticas.
La delegada presidencial valoró el despliegue de la Armada y destacó la importancia estratégica que tiene la institución para el resguardo del territorio marítimo austral.
“Esta fue una actividad muy importante, ya que pudimos conocer la misión que ocupa este gran buque para nuestro país, especialmente en el Estrecho de Magallanes. Para nosotros como Estado es fundamental el mar, sobre todo en esta región donde las fronteras son extensas; por tanto, tenemos que preocuparnos de cómo las resguardamos”, señaló.
La autoridad también relevó las capacidades polivalentes del “Sargento Aldea” y su aporte en materia logística y de apoyo a comunidades ubicadas en zonas extremas.
En ese contexto, destacó particularmente las capacidades para desarrollar operativos médicos y el respaldo proporcionado durante la Fase 1 de la Operación Soberanía, vinculada a obras de infraestructura estratégica para la región.
“Sin este apoyo de la Armada probablemente no hubiésemos podido llegar a ampliar este muelle a 40 metros, lo cual será vital para el desarrollo antártico chileno”, afirmó Farías.
Desde la Armada señalaron que este despliegue permite poner a prueba y fortalecer las capacidades de sus unidades en condiciones propias de la zona austral, incluyendo navegación en canales y operaciones bajo temperaturas extremas.
La presencia de la Fuerza Anfibia también busca demostrar la capacidad de respuesta de la institución frente a distintos escenarios, combinando sus funciones vinculadas a la defensa y seguridad nacional con tareas de apoyo a la población.
Las mismas capacidades logísticas, de transporte y sostenimiento que son entrenadas para operaciones de defensa permiten a la Armada participar en misiones de rescate, atención de emergencias, apoyo en zonas afectadas por catástrofes y asistencia a comunidades aisladas.
El despliegue en Magallanes reafirma así la presencia de la Armada en el extremo austral y su capacidad para operar en un territorio marcado por grandes distancias, condiciones climáticas adversas y una extensa geografía marítima, fortaleciendo además el vínculo con las comunidades que habitan en sectores apartados de la región.













