La iniciativa contempla accesibilidad universal, reutilización de aguas lluvias, riego por goteo, compostaje y lombricultura, además de talleres de educación ambiental, cocina saludable y jardinería sensorial.
Convertir el actual invernadero de la Escuela Nicolás Mladinic de Puerto Natales en un espacio inclusivo, educativo y terapéutico es el objetivo de una nueva iniciativa desarrollada en colaboración con la docente del establecimiento, Mónica Soto.
El proyecto busca realizar una rehabilitación integral de la infraestructura existente, adaptándola a las necesidades de aprendizaje y bienestar de los estudiantes y de toda la comunidad escolar, con especial énfasis en aquellos alumnos que presentan algún tipo de discapacidad o movilidad reducida.
Entre las obras consideradas se encuentra la instalación de rampas de acceso y rutas internas con superficies firmes y antideslizantes, permitiendo que personas usuarias de silla de ruedas o con movilidad reducida puedan desplazarse de manera cómoda y autónoma por el recinto.
La propuesta también incorpora distintas soluciones orientadas al uso eficiente de los recursos naturales. Entre ellas se contempla un sistema de captación de aguas lluvias y una red de riego por goteo, con el propósito de optimizar el consumo de agua destinado a los cultivos.
A esto se suma la implementación de una unidad de compostaje y lombricultura, que permitirá aprovechar los residuos orgánicos generados en el establecimiento y transformarlos en abono para los cultivos del propio invernadero.
De esta manera, el espacio no solo estará destinado a la producción hortícola, sino que se convertirá en una herramienta pedagógica para promover prácticas sustentables y el cuidado del medio ambiente.
El proyecto contempla además el desarrollo de un programa anual de talleres relacionados con cultivo sostenible, educación ambiental, cocina saludable, expresión artística mediante residuos y jardinería sensorial.
Las actividades serán desarrolladas por un equipo multidisciplinario integrado por coordinadores, docentes del establecimiento, un ingeniero agropecuario y un terapeuta ocupacional.
La iniciativa busca así generar un espacio de aprendizaje práctico que permita abordar contenidos educativos, fomentar hábitos saludables y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo de habilidades y al bienestar de los estudiantes.
El presidente del Centro de Padres de la Escuela Nicolás Mladinic, Bernardo Barría, destacó el impacto que tendrá el proyecto en la comunidad educativa.
“Este proyecto va en directo beneficio de los alumnos y los docentes de la Escuela Nicolás Mladinic. Este invernadero acogerá y adecuará sus espacios para alumnos que presentan diversos tipos de discapacidad”.
El dirigente agregó que esperan que la experiencia pueda convertirse en un referente para otras organizaciones de la comuna.
“Asimismo, esperamos que esta iniciativa sirva de inspiración a otras agrupaciones vinculadas a la discapacidad en Puerto Natales para que vean que es posible levantar recursos y generar un cambio significativo en nuestra comuna”.
Los recursos destinados a concretar esta iniciativa fueron entregados a representantes del Centro de Padres por la Delegada Presidencial Regional, Ericka Farías, y el seremi de Medio Ambiente, Gonzalo Rosenfeld.
Con esta intervención, la Escuela Nicolás Mladinic busca avanzar hacia un modelo de invernadero que combine inclusión, educación, sustentabilidad y bienestar, transformando un espacio existente en una herramienta al servicio de toda la comunidad escolar.













