Desde marzo permanece cerrada la Escuela de Puerto Toro, único recinto educativo de esta apartada localidad de la Provincia Antártica, ubicada a más de dos horas de navegación desde Puerto Williams.
El establecimiento debía contar durante ese mes con generadores eléctricos para garantizar su funcionamiento. Sin embargo, según lo expuesto, estos equipos no llegaron al lugar y tampoco se concretó el abastecimiento de combustible.
La situación llevó a una madre a matricular a su hija de siete años en Puerto Williams, por lo que el establecimiento de Puerto Toro quedó con un solo estudiante.
De acuerdo con Jesús River, subdirector de Apoyo Técnico Pedagógico del SLEP Magallanes, actualmente se está entregando el servicio educativo bajo una modalidad distinta a la de otros establecimientos, mediante clases virtuales sincrónicas y actividades asincrónicas.
“Encontramos brindando un servicio educativo que tiene una modalidad distinta a los demás recintos educacionales, que sería en modalidad virtual, con clases sincrónicas y con actividades asincrónicas”, explicó.
El caso volvió a generar preocupación al inicio del segundo semestre, cuando Blanca, madre de la menor, solicitó el cambio de matrícula de su hija desde Puerto Toro. Según relató, la respuesta a esta solicitud llegó casi dos meses después.
River señaló además que se realizó una actualización del plan de aprendizaje correspondiente a la estudiante que ingresa a primero básico, con el propósito de adecuarlo a la modalidad de trabajo sincrónico.
Por su parte, la seremi de Bienes Nacionales de Magallanes, Lorena Díaz, indicó que el SLEP tomó contacto con la cartera para solicitar el uso de un inmueble ubicado en calle Gabriel Ambrosio, sin número, para desarrollar sus funciones.
“Nosotros como ministerio estamos haciendo todas las gestiones posibles para que ese inmueble pueda ser prontamente ocupado por el SLEP de acuerdo a las necesidades que ellos tengan”, señaló la autoridad.
Las medidas adoptadas no han dejado conforme a la madre de la niña, quien cuestionó que la educación a distancia pueda responder adecuadamente a las necesidades de su hija.
“Mi hija va a fonoaudiólogo, entonces también tiene problemas de dar vuelta las letras, pronuncia mal las D, entonces en online, ¿cómo lo va a hacer ahora en un cuadrito?”, planteó.
La apoderada agregó que su hija también presenta dificultades visuales y manifestó su preocupación por el tiempo que deberá permanecer frente a una pantalla.
“Va a estar cuatro horas sentada. Tiene problemas de vista visual también. Imagínate, muchas horas sentada dentro de un cuadrito. No va a ser lo mismo”, afirmó.
La madre recordó además que anteriormente su hija tenía una rutina presencial, con ingreso al establecimiento a las 8 de la mañana y las actividades propias de una jornada escolar.
La Escuela de Puerto Toro llegó en el pasado a contar con 15 estudiantes y dispone de espacios para desarrollar educación multinivel. Actualmente, sin embargo, permanece cerrada y el servicio educativo se desarrolla mediante una modalidad virtual para el único alumno matriculado.













