Ante la llegada del presidente Kast, el concejal Germán Flores intentaba entregar personalmente una carta al mandatario en relación a las declaraciones de un oficial argentino, pero al indicársele que no habría tiempo para entregar esa carta, decidió que sea una misiva abierta.
Con motivo de su visita a nuestra querida ciudad de Punta Arenas, me permito dirigirme a usted no solamente en mi calidad de concejal de la comuna, sino, y muy especialmente, como ex soldado conscripto y veterano del año 1978, uno de tantos jóvenes chilenos que, durante el conflicto del Beagle, permanecimos durante meses en las trincheras de Magallanes, dispuestos a entregar incluso nuestra propia vida si las circunstancias así lo hubiesen exigido, en defensa de nuestra soberanía nacional.
Lo hago también en representación del sentimiento de cientos y, por qué no decirlo, de miles de soldados de aquella generación que vivimos aquellos difíciles momentos con profundo sentido del deber, del amor a Chile y del compromiso con nuestra patria.
Por eso, las recientes declaraciones provenientes de autoridades militares argentinas, en las que se han formulado afirmaciones respecto de la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes, no pueden dejarnos indiferentes.
Para quienes estuvimos en las trincheras en 1978, estas materias no son simplemente declaraciones políticas o diplomáticas. Son asuntos que tocan profundamente nuestra memoria, nuestro sacrificio y el compromiso que asumimos con Chile.
Quiero ser muy claro: quienes fuimos soldados del 78 no buscamos conflictos ni queremos alimentar sentimientos de enemistad entre pueblos hermanos. Valoramos profundamente la amistad, la cooperación y la hermandad histórica entre Chile y Argentina.
Pero la hermandad entre naciones no puede significar silencio frente a afirmaciones que cuestionen, relativicen o pretendan desconocer aquello que para los chilenos es incuestionable: nuestra soberanía y nuestros derechos sobre nuestro territorio.
Una cosa es mantener relaciones de amistad y buena vecindad; otra muy distinta es permitir que, poco a poco, se pretenda “correr el cerco” respecto de materias que Chile debe defender con claridad y firmeza.
Por ello, como ciudadano chileno, como concejal de Punta Arenas y, por sobre todo, como veterano del año 1978 que estuvo dispuesto a rendir la vida por su patria, quiero solicitar respetuosamente a usted que nuestro país mantenga una posición clara, firme y oportuna frente a declaraciones de esta naturaleza.
No pedimos beligerancia.
No pedimos confrontación.
Pedimos firmeza.
Pedimos que la defensa de nuestra soberanía no dependa de las circunstancias políticas del momento y que la voz de Chile se escuche con la claridad que corresponde cuando se trata de nuestros derechos territoriales.
Los soldados del 78 hicimos nuestro juramento y cumplimos con nuestro deber cuando nuestra patria nos necesitó. Hoy, muchos años después, seguimos creyendo que defender Chile también significa cuidar su historia, su territorio y su soberanía.
Señor Presidente, desde esta tierra de Magallanes, donde tantos de nosotros permanecimos esperando lo que podía ser el momento más difícil de nuestras vidas, le pedimos que tenga presente a aquellos jóvenes que estuvimos en las trincheras y que hoy, como veteranos, seguimos llevando a Chile profundamente en el corazón.
Chile quiere la paz, Chile valora la hermandad y Chile respeta a sus vecinos. Pero Chile también sabe defender lo que le pertenece.
Con respeto y esperanza de que estas palabras sean recibidas como la expresión sincera de una generación de soldados que nunca olvidará el compromiso asumido con nuestra patria, le saluda atentamente,
Germán Flores Mora
Ex Soldado Conscripto – Veterano del 78
Concejal de la comuna de Punta Arenas
Magallanes, Chile











