Con tristeza, pero también con gratitud por el legado que deja, la comunidad chilota en Magallanes despidió a Juan Quinchamán, reconocido dirigente y referente de la agrupación folclórica Acochi (ex Ahosi), quien falleció producto de un infarto en Punta Arenas.
Desde Chiloé, donde se encuentra por estos días, el presidente del Centro Hijos de Chiloé, Faustino Aguilar, expresó su pesar por la partida de quien fuera no solo un dirigente activo, sino también un compañero de años en la promoción de la cultura chilota en la región.
“Nos conocimos por ahí por el año 1987. Trabajamos juntos más de 35 años en distintas actividades culturales. Fue uno de los buenos dirigentes que hemos tenido”, recordó Aguilar, destacando el rol clave que Quinchamán desempeñó en los inicios de la muestra costumbrista, evento que desde 1990 rescata y difunde las tradiciones chilotas en suelo magallánico.
Su partida se suma a un período complejo para el mundo cultural chilote en la región, marcado también por problemas de salud que afectaron recientemente a Sergio Flores, otro histórico impulsor de la muestra costumbrista. Según relató Aguilar, Flores se encuentra en proceso de recuperación, avanzando favorablemente tras un delicado cuadro de salud, con la esperanza de que pronto pueda retomar sus actividades.
Juan Quinchamán no solo fue dirigente; también fue un apasionado cultor de la música y danzas chilotas, recordado por su carisma al bailar cueca chilota y por dar inicio, con entusiasmo y tradición, a las muestras gastronómicas que cada verano convocan a miles de familias en Punta Arenas. Su legado sigue vivo en sus hijos, quienes también han mantenido activa la senda folclórica con agrupaciones de amplia trayectoria.
Para el presidente del Centro Hijos de Chiloé, el desafío ahora es fortalecer el recambio generacional y mantener la autenticidad de las tradiciones. “Ojalá surjan nuevos líderes para que esta fiesta chilota no se pierda. Siempre queremos que las cosas se hagan bien, con respeto y con la autenticidad que se merece”, señaló.
En medio del dolor, Aguilar compartió también que se encuentra recorriendo distintos sectores de la isla de Chiloé, participando de fiestas costumbristas y reencontrándose con sus raíces. Desde la comuna de Chonchi, en el sector de Terado, describió un paisaje lluvioso y acogedor, ideal para el mate, las sopaipillas y las preparaciones tradicionales que tanto se extrañan cuando se está lejos de la tierra natal.
“Estamos disfrutando de esa paz que uno necesita al menos una vez al año. Acá la gente sigue mostrando sus costumbres con orgullo”, comentó, enviando además un mensaje de unión a la comunidad magallánica.
Hoy, la comunidad chilota en Magallanes recuerda a Juan Quinchamán con cariño y respeto, consciente de que su trabajo fue fundamental para consolidar un puente cultural firme entre Chiloé y la Patagonia, una relación marcada por la historia, la migración y el profundo amor por las tradiciones.













