Una severa advertencia respecto a la falta de cultura ciudadana, deficiencias en la fiscalización y el incumplimiento reiterado de las ordenanzas municipales sobre el manejo de residuos menciono en “Tribuna Magallánica” , Calos Estrada Goich gerente de la empresa reas Verdes concesionaria a cargo del servicio de recolección de basura, barrido de calles y mantención de áreas verdes en Punta Arenas.
A pesar de que el casco histórico de Punta Arenas goza de un servicio «premium» con recolección diaria nocturna, la dinámica de los fines de semana genera un importante foco de contaminación visual y sanitaria.
Actualmente, las bases del contrato fijan el servicio dominical entre las 08:00 y las 12:30 horas. Sin embargo, la gran mayoría de los restaurantes y locales gastronómicos del centro genera y saca sus desperdicios en su mayoría restos orgánicos durante la tarde del domingo (entre las 15:00 y las 16:00 horas). De no intervenirse, dicha basura quedaría expuesta en la vía pública por más de 24 horas, hasta la noche del lunes.
Para evitar la proliferación de microbasurales y la acción de perros vagos, la empresa ha debido destinar de manera extraordinaria un camión menor asociado a otra concesión para retirar estos desperdicios los domingos por la tarde, un costo no contemplado en el contrato de recolección original. Desde la concesionaria señalan que esta situación debe ser subsanada mediante un acuerdo municipal o en la formulación de las bases de la próxima licitación.
En el plano del control, la administración de la empresa reveló que durante el primer periodo contractual (2017–2024) la fiscalización municipal fue prácticamente inexistente. En la actual concesión, la propia empresa privada ha asumido la iniciativa de fotografiar las infracciones —tales como bolsas colgadas en cercos con púas o la instalación irregular de jaulas metálicas fijas en veredas por parte de carnicerías— enviando los antecedentes al Departamento de Inspección Municipal para motivar notificaciones.
Un aspecto central expresado por la concesionaria es la necesidad urgente de migrar hacia el uso obligatorio de contenedores (lutocares) estandarizados para ser volcados mecánicamente en los camiones. Esta medida busca terminar con el levantamiento manual de bolsas, procedimiento que expone mensualmente a los auxiliares de recolección a pinchazos con agujas infectadas, cortes con vidrios y agresiones por objetos punzocortantes.
La concesionaria también hizo un llamado de atención a la Autoridad Sanitaria por la falta de fiscalización a los grandes generadores de residuos líquidos, principalmente el rubro gastronómico:
Se denunció que gran cantidad de restaurantes arrojan el aceite de cocina usado directamente al sistema de alcantarillado. Dado que el tratamiento de aguas servidas en la ciudad consiste en sistemas de filtrado de sólidos, el aceite llega directamente al mar, generando un daño ecológico de proporciones.
Finalmente, la empresa hizo hincapié en que para cambiar la conducta ciudadana se requiere pasar de las meras «notificaciones» a la aplicación de multas efectivas. Asimismo, reafirmó su compromiso con la comunidad tras haber obtenido la certificación internacional ISO 9001 de gestión de calidad, estándar que exige un registro, seguimiento y resolución estricta de cada uno de los reclamos presentados por los vecinos de Punta Arenas.













