El precio, la falta de información clara y las dificultades para encontrar productos adecuados son algunas de las principales barreras que enfrentan las personas con alergias, intolerancias o enfermedades alimentarias al momento de comprar alimentos, según un estudio desarrollado por el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) junto al Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile.
La investigación se originó a partir de una encuesta dirigida a personas con alergias, intolerancias o enfermedades relacionadas con la alimentación y a quienes realizan compras para ellas. El trabajo forma parte de un convenio de colaboración entre ambas instituciones para generar información y herramientas destinadas a fortalecer la protección de los consumidores en el mercado alimentario.
Entre los principales resultados, un 76,1% de las personas encuestadas considera que su condición de salud es grave o muy grave, mientras que el gluten aparece como el componente que concentra el mayor nivel de restricción, con un 70%.
Una de las principales dificultades está relacionada con los precios: el 92,8% señala que el costo representa una barrera para acceder a productos adecuados para su condición. A esto se suma que un 57,9% asegura que solo algunas veces logra encontrar los alimentos que necesita en el comercio.
La identificación de productos también representa un problema. Un 55,4% afirma que le resulta difícil o muy difícil reconocer los alimentos adecuados en supermercados y otros puntos de venta, lo que obliga a dedicar más tiempo a revisar la información disponible.
El estudio también evidenció brechas en materia de información. Aunque cerca del 90% de las personas encuestadas asegura revisar siempre las etiquetas antes de comprar o consumir un alimento, seis de cada diez consideran que el etiquetado es poco o muy poco claro.
Las personas con necesidades asociadas al gluten reportaron, en general, una mejor experiencia para identificar productos adecuados, situación que podría estar relacionada con la mayor presencia de sellos como “libre de gluten”, además de declaraciones específicas y otras referencias en los envases.
Las dificultades también se trasladan a las compras por internet. Un 67,8% señaló haber tenido problemas para adquirir alimentos debido a la falta de información sobre alérgenos, mientras que un 74% indicó que nunca o rara vez encuentra información sobre ingredientes o contaminación cruzada al consumir alimentos fuera del hogar.
El estudio además abordó las consecuencias que pueden generar los problemas de información. Un 56,7% de los participantes indicó que él o algún integrante de su hogar ha sufrido reacciones asociadas al consumo de productos cuya información era incorrecta o insuficiente.
A esto se suma que un 72% declaró no saber dónde reclamar frente a problemas relacionados con alérgenos o con la información entregada por los proveedores.
El SERNAC recordó que la legislación establece el derecho de los consumidores a recibir información veraz y oportuna y a contar con productos seguros. Estas disposiciones se complementan con las normas de rotulado de alérgenos contempladas en el Reglamento Sanitario de los Alimentos y la legislación relacionada con la enfermedad celíaca.
Los resultados buscan servir como insumo para futuras acciones de fiscalización, información y protección de los consumidores, además de contribuir a mejorar los estándares de etiquetado y comercialización de productos destinados a personas con requerimientos alimentarios específicos.
La encuesta que dio origen a este trabajo fue desarrollada por el SERNAC como parte de la colaboración con el INTA, precisamente para identificar brechas en la comprensión del etiquetado, barreras de acceso y potenciales riesgos para la salud.













