Un clima de profunda incertidumbre se apoderó del pleno del Consejo Regional (CORE) tras la exposición de la empresa TABSA, donde se detalló el impacto devastador que el alza sostenida del diésel está teniendo sobre el transporte marítimo y la estabilidad económica de las zonas aisladas.
La crisis energética, impulsada por conflictos en Medio Oriente y el retiro del actual gobierno del sistema Mepco ha golpeado con fuerza a Chile. En el sector marítimo, el diésel que representa el 23% de los costos operacionales ha experimentado incrementos superiores al 100% en periodos breves. Esta realidad se traduce de forma inmediata en un alza de tarifas que amenaza la sostenibilidad de la conectividad en la región.
El consejero Rodolfo Cárdenas calificó la situación en la capital de Tierra del Fuego como la «más grave». Según advirtió, cualquier incremento en el transporte marítimo se traspasa automáticamente al precio de los alimentos, la carga y el costo de vida general de las familias fueguinas.
«Es urgente que las autoridades sectoriales comparezcan ante este Consejo para definir medidas de mitigación. No podemos permitir que el aislamiento se agrave por una barrera económica», enfatizó Cárdenas.
Por su parte, el consejero Andrés López puso la lupa sobre la ejecución de los beneficios estatales. Si bien valoró el uso de sistemas polinómicos para ajustar subsidios según costos, denunció que este criterio no se aplica uniformemente.
El caso Porvenir: López cuestionó que los pasajes ya rondan los nueve mil pesos y alertó sobre la rigidez del sistema, que deja fuera de los beneficios a muchos habitantes mientras existen pasajes subsidiados que se pierden por falta de uso.
En tanto, el consejero José Luis Paredes, representante de la Provincia Antártica, reconoció como positivo que se mantengan los subsidios para su zona, pero recordó que el verdadero reto es garantizar la continuidad efectiva del servicio. De cara a nuevas licitaciones, Paredes insistió en que la conectividad en territorios extremos «no es una opción, sino una necesidad básica» que debe ser resguardada por el Estado.
El análisis del Consejo anticipa que, de no mediar intervención, la región enfrentará nuevas presiones inflacionarias. El aumento en el transporte de bienes impactará el precio final de productos básicos, consolidando un escenario de riesgo para la sostenibilidad de un sistema que es el cordón umbilical para las zonas más aisladas de Magallanes.














