Entre el 17 y el 20 de marzo, una comisión de especialistas del Centro Zonal de Meteorología Marina de Magallanes y Antártica Chilena llevó a cabo una operación a bordo del Patrullero Oceánico “Marinero Fuentealba”, con el objetivo de instalar una nueva estación meteorológica automática en el Faro Islas Diego Ramírez, conocido como “El Faro del Fin del Mundo”.
Los trabajos incluyeron la instalación de una estación meteorológica automática y de dos anemómetros convencionales, instrumentos clave para medir variables como la dirección e intensidad del viento, temperatura, humedad relativa, presión atmosférica y precipitaciones. Estos equipos también permiten almacenar datos para estudios climatológicos y obtener información en tiempo real.
La intervención marcó un hito, considerando que desde 2022 no se realizaba una renovación de instrumentos meteorológicos en la zona. Esto implicó un importante desafío logístico y técnico para el equipo, debido al limitado tiempo disponible y a las condiciones extremas del lugar, uno de los más aislados del continente americano.
La comisión estuvo liderada por el sargento segundo meteorólogo Nelson Montiel, junto al cabo segundo meteorólogo Matías Teihuel y el marinero primero meteorólogo Isaac Cheausu, quienes ejecutaron las labores de manera coordinada y bajo estrictos protocolos de seguridad.
Precisamente, Cheausu, quien además es instrumentista avalado por la Dirección General de Aeronáutica Civil, valoró la experiencia, destacando que “representó una tremenda experiencia profesional, especialmente considerando la ubicación de este faro oceánico, siendo uno de los lugares más extremos y desafiantes en donde he tenido la oportunidad de prestar servicio”. Asimismo, expresó su orgullo por representar a los especialistas de meteorología de la Armada de Chile.
La zona de las Islas Diego Ramírez se caracteriza por condiciones meteorológicas severas, con vientos que pueden alcanzar rachas de hasta 200 kilómetros por hora. En este entorno, el personal desplegado cumple funciones clave como la salvaguarda de la vida humana en el mar, el control del tráfico marítimo, la recopilación de datos meteorológicos y el ejercicio de soberanía, contribuyendo tanto al desarrollo del país como a la seguridad de la navegación.













