Una profunda preocupación manifestó el sector del transporte de carga tras el reciente aumento en el precio de los combustibles, situación que, según advierten, podría generar un fuerte impacto en la cadena logística y en los precios al consumidor final.
Así lo señaló Jaime Cárdenas, transportista y dirigente gremial, quien explicó que el escenario actual difiere considerablemente del vivido en 2022, cuando lograron acordar con el Ejecutivo un mecanismo de estabilización del diésel.
“En ese entonces se pudo congelar el precio por cuatro meses, con variaciones controladas cada 21 días. Hoy el escenario es distinto, porque no hay los mismos recursos en las arcas fiscales y además hay factores internacionales como la guerra en Oriente Medio que influyen directamente”, indicó.
Cárdenas descartó que exista pasividad en el gremio, asegurando que se encuentran trabajando en propuestas concretas para presentar al Gobierno en los próximos días.
Uno de los puntos más críticos es el impacto en las pequeñas y medianas empresas del rubro, que representan cerca del 80% de la flota nacional de camiones.
“Un pyme tiene entre uno y cinco camiones. Hoy estamos en una encrucijada: seguir operando o simplemente parar los camiones. El costo de un viaje a Santiago ya está entre 2,2 y 2,5 millones de pesos, y con esta alza podría llegar a 3 millones”, advirtió.
El dirigente agregó que esta situación podría derivar en un efecto dominó en la economía local.
“Si traspasamos el alza a nuestros clientes, muchos no van a resistir. Y si no lo hacemos, nosotros no vamos a poder sostener la operación. Al final, el más afectado siempre es el consumidor”, sostuvo.
Desde la federación indicaron que buscarán concretar una reunión con autoridades de gobierno, a la que asistirán representantes del sur del país, con el objetivo de presentar propuestas “realistas y aplicables”.
“Somos un gremio técnico. No solo levantamos problemas, también llevamos soluciones. Esperamos que el Ejecutivo entienda que dejar fuera al transporte de carga pesada afecta directamente a la mayor parte del sector”, afirmó Cárdenas.
Si bien reconocen que a nivel nacional ya se habla de posibles movilizaciones, desde la organización aseguran que su prioridad es el diálogo.
En paralelo, el dirigente destacó avances en el proyecto de conectividad “Chile por Chile”, especialmente en la mejora de la Ruta 7 en la Región de Aysén.
“Ya tuvimos una reunión técnica con Vialidad y el proyecto va viento en popa. El ministro dio la orden de acelerar obras que estaban proyectadas para décadas”, explicó.
Según detalló, actualmente ya es posible circular por algunos tramos, aunque con dificultades, especialmente en curvas que requieren adecuaciones para camiones de gran tamaño.
“La meta es que en unos 20 días el tránsito sea más fluido en sectores intervenidos, y a largo plazo se espera avanzar en pavimentación hasta Cochrane antes del fin de la administración”, agregó.
Finalmente, Cárdenas reiteró que el aumento del diésel tendrá efectos inevitables en la economía.
“Esto va a impactar sí o sí. Lo que buscamos es que ese golpe no sea tan fuerte y poder seguir subsistiendo como sector”, concluyó.













