La oficina regional de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) se encuentra enfocada en la fiscalización integral de los servicios sanitarios en la región, con especial énfasis en la empresa Aguas Magallanes. En “Tribuna Magallánica” el jefe regional del organismo Alejandro Soto detallo los principales aspectos sobre la calidad del agua, los canales formales de reclamo, los proyectos rurales y la modernización tecnológica en el servicio. La labor de la SISS abarca la supervisión de los aspectos operativos, comerciales, de cobro, calidad y continuidad del suministro entregado por Aguas Magallanes.
Desde la SISS se destacó que toda el agua en Chile es potable. Sin embargo, en Magallanes el recurso proviene en su totalidad de fuentes superficiales y cuenta con una composición de minerales específica (con presencia de elementos como manganeso o fierro dentro de la norma) que le otorga características organolépticas particulares y diferenciadas respecto a otras zonas del país. En la última encuesta nacional de calidad de servicio contratada por la SISS, Aguas Magallanes obtuvo el segundo lugar a nivel nacional, lo que refleja un estándar positivo en la gestión y el cumplimiento de la normativa.
Las autoridades recordaron que existe un conducto regular obligatorio para resolver problemas con el suministro, los usuarios deben realizar sus reclamos formales directamente ante Aguas Magallanes para exigir una solución y permitir que la SISS audite la capacidad y el tiempo de respuesta de la compañía.
Si el cliente no queda conforme con la respuesta de la empresa, puede acudir a la oficina regional ubicada en José Nogueira 1370 entre (Balmaceda e Independencia), en Punta Arenas, o a través del sitio web oficial www.siss.gob.cl.
Se recalcó que las plataformas digitales y redes sociales no constituyen un canal formal de reclamo, por lo que se insta a la ciudadanía a utilizar las vías institucionales para garantizar registros y trazabilidad.
Aguas Magallanes está implementando un recambio masivo hacia medidores de tecnología digital o con sistema de lectura por radiofrecuencia. Esto permite captar lecturas desde el exterior de los domicilios o directamente desde las oficinas de la empresa.
La mantención y el reemplazo de los medidores por fallas atribuibles a la operación normal corresponden a la empresa sanitaria sin costo para el usuario, salvo en casos de daños directos causados por terceros.
Aunque las atribuciones de fiscalización directa para los Sistemas Sanitarios Rurales (SSR) entrarán plenamente en vigor en noviembre de 2027, la SISS trabaja de manera coordinada junto a la Subdirección de Servicios Sanitarios del MOP y la Seremi de Salud para verificar obras de mejoramiento en sectores como Renoval, Tehuelches y otras localidades menores de la región.
Respecto a problemáticas en tomas o sectores irregulares (como vertimientos y saturación de fosas en temporadas de lluvia), la SISS aclaró que su jurisdicción se limita a la red formal de la sanitaria, correspondiendo a la autoridad de salud fiscalizar las condiciones sanitarias en dichos asentamientos informales.













