La contingencia se activó en los centros Taraba 7 y 8 de Multiexport Patagonia, donde se implementaron sistemas de ensilaje móvil y retiro de mortalidad. Además, en Taraba 7 comenzó una cosecha anticipada para prevenir nuevas pérdidas.
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) mantiene un proceso de monitoreo y fiscalización en los centros de cultivo Taraba 7 y 8, pertenecientes a Multiexport Patagonia S.A., luego de que el 8 de octubre se activaran los planes de contingencia por Floración Algal Nociva (FAN), debido a una mortalidad que superó la capacidad de ensilaje y almacenamiento de las instalaciones.
Los centros afectados se encuentran en las Agrupaciones de Concesiones de Salmónidos (ACS) 43 A y 43 B, en la Región de Magallanes, donde se desplegaron medidas para retirar y gestionar la mortalidad registrada.
Entre las acciones implementadas se encuentra la utilización de barcazas equipadas con sistemas de ensilaje móvil, además de la llegada de embarcaciones destinadas al retiro de mortalidad entera, entre ellas el PAM Bronco.
De acuerdo con la información entregada por la empresa, la mortalidad acumulada alcanza las 642,5 toneladas, las que serán trasladadas a plantas de reducción ubicadas en la Región de Los Lagos para su procesamiento y disposición.
Como medida preventiva adicional, el centro Taraba 7 inició este viernes una cosecha anticipada, destinada a evitar que se produzcan nuevas mortalidades ante la contingencia sanitaria y ambiental.
La directora regional de Sernapesca Magallanes, Ximena Gallardo, explicó que los equipos del servicio se mantienen en terreno para verificar el cumplimiento de las exigencias sanitarias durante todo el proceso de manejo de los peces muertos.
El trabajo considera la supervisión del acopio, transporte y disposición final de la mortalidad, con especial atención al retiro oportuno desde los centros de cultivo y a la prevención de riesgos de diseminación de la floración algal.
El organismo busca, además, resguardar la bioseguridad de la actividad acuícola y reducir los posibles impactos sobre el entorno marino.
En particular, los fiscalizadores controlan que las embarcaciones autorizadas operen bajo las condiciones sanitarias establecidas, verificando la contención adecuada de la mortalidad durante los traslados, la trazabilidad de los movimientos y el cumplimiento de los protocolos definidos para este tipo de contingencias.
Sernapesca continuará monitoreando las medidas adoptadas por la empresa, con énfasis en el manejo sanitario de la mortalidad y el cumplimiento de los procedimientos establecidos para enfrentar este episodio de floración algal nociva en las aguas de Magallanes.












