Un masivo proceso de desvinculaciones concretó la Caja de Compensación Los Andes, afectando a cerca de 400 trabajadores de distintas áreas a nivel nacional, incluyendo a su tarjeta de prepago Tapp. La medida se enmarca en el plan de reestructuración que encabeza el gerente general corporativo de la entidad, Tomás Zavala.
El hito más complejo de este proceso se vivió el pasado miércoles 19 de mayo, día en que se materializó el despido masivo de 350 colaboradores. La mayoría de ellos fue convocada de forma presencial al edificio corporativo de la institución, ubicado en la calle General Calderón, en la comuna de Providencia. A estas salidas se sumó la de decenas de ejecutivos pertenecientes a las sucursales desplegadas en todo el país, sumándose al retiro de medio centenar de jefaturas que ya se había dispuesto dos semanas antes.
A través de una carta personalizada dirigida a cada uno de los afectados, Tomás Zavala argumentó que la drástica decisión se adoptó «producto de que la empresa inició una transición hacia un modelo operativo integral y digitalizado que prioriza la agilidad y la eficiencia», precisando que la situación actual requería de «un ajuste estructural profundo para consolidar una nueva organización».
Cabe recordar que Zavala quien anteriormente se desempeñaba como gerente corporativo de Desarrollo del Grupo Consorcio asumió el liderazgo ejecutivo de Caja Los Andes el 4 de noviembre de 2025, con la misión explícita de comandar una reestructuración integral orientada a potenciar y automatizar los procesos de la firma mediante el uso de modelos de inteligencia artificial.
Esta ola de despidos masivos ocurre en un escenario económico complejo, con una tasa de desempleo nacional que se empina por sobre el 9%. En magallanes 2 funcionarios ya abrían sido comunicados del cese de sus funciones, manteniendo cierta incertidumbre en el personal de la zona.














