Con una asistencia superior a las 8.300 personas, la XIII versión de la Feria Medieval se consolidó como una de las actividades más exitosas de las vacaciones de invierno en la región, reuniendo durante cuatro jornadas a familias, emprendedores y agrupaciones culturales en torno a la historia, la fantasía y las tradiciones medievales.
El balance fue realizado por el presidente de la Sociedad Tolkien Magallanes, Otto Gesell Yasic, quien destacó la masiva respuesta del público y el apoyo recibido por parte de las organizaciones y elencos participantes.
«Estamos muy agradecidos por la respuesta de la comunidad y por el apoyo de las organizaciones y elencos que nos acompañaron durante las cuatro jornadas», expresó.
La feria reunió a cerca de 70 expositores, quienes ofrecieron productos manufacturados con identidad regional e inspiración medieval, exhibiendo diversos oficios y técnicas artesanales que despertaron el interés de los asistentes.
Sin embargo, la actividad fue mucho más que un espacio de comercio. La cuidada ornamentación, la ambientación de los stands y la caracterización de los propios expositores transformaron el recinto en una verdadera recreación de la época medieval, ofreciendo una experiencia inmersiva para visitantes de todas las edades.
La programación también contempló una amplia oferta artística y cultural, con la participación de ocho organizaciones y elencos que presentaron espectáculos de narración oral, música, teatro, actividades deportivas y otras expresiones artísticas, las que congregaron a un importante marco de público durante cada jornada.
Gesell destacó además el trabajo realizado por los integrantes de la Sociedad Tolkien Magallanes para concretar esta nueva versión del evento.
«Estamos muy satisfechos con esta nueva versión de la Feria Medieval, no sólo por la gran participación del público, sino también por el trabajo que realizamos todos los integrantes de la Sociedad Tolkien para entregar un evento de calidad a nuestra comunidad», señaló.
El dirigente explicó que la preparación comenzó dos meses antes de la inauguración, período en el que los integrantes de la agrupación confeccionaron escenografías, pintaron lienzos y banderas, elaboraron vestuario, utilería y todos los elementos necesarios para recrear la ambientación medieval y presentar la tradicional obra de teatro.
Entre las actividades que concitaron mayor participación destacaron los torneos de espadas, las representaciones teatrales y las distintas instancias de interacción con el público, las que, según los organizadores, fueron ampliamente valoradas por los asistentes y contribuyeron al éxito de una nueva edición de este tradicional encuentro cultural.













