Un grupo de investigadores de la Región de Magallanes viajará durante junio a Alemania para participar en la Summerschool 2026 «Diversidad Biocultural», un programa académico internacional que reunirá a jóvenes científicos de distintos países con el objetivo de estudiar cómo la acción humana ha transformado los paisajes a lo largo de la historia y cuáles son los desafíos para su conservación y restauración.
La iniciativa se desarrollará durante dos semanas y contará con la participación de una veintena de investigadores, entre ellos representantes de la Universidad de Magallanes (UMAG) y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), quienes recorrerán diversas ciudades y ecosistemas alemanes para analizar en terreno los efectos de la intervención humana sobre la naturaleza.
El eje central del encuentro será el denominado «gradiente de transformación antropogénica», concepto que describe la transición entre territorios prácticamente intactos y aquellos profundamente modificados por la actividad humana.
En este contexto, Magallanes y Europa Central representan dos realidades opuestas. Mientras el Cabo de Hornos es reconocido como uno de los 24 lugares más prístinos del planeta, donde la prioridad es la conservación, Europa Central concentra siglos de intervención humana y actualmente impulsa importantes iniciativas de restauración ecológica.
El recorrido comenzará en Fráncfort, donde los participantes visitarán el Instituto de Investigación Senckenberg y el cerro Lohrberg, conocido por la conservación de sus antiguas huertas frutales. Posteriormente conocerán la antigua pista de aterrizaje de Bonames, transformada en un espacio natural tras la recuperación del cauce de un río, y las turberas del Bourtanger Moor, actualmente convertidas en un museo que muestra los efectos de la explotación intensiva sobre estos ecosistemas.
La expedición continuará por el bosque de Sababurg, uno de los pocos remanentes de bosque casi original que quedan en Alemania, y el Parque Nacional Kellerwald, junto a la represa del Edersee, lugares emblemáticos para comprender la relación entre desarrollo humano y conservación ambiental.
Para los investigadores magallánicos, la experiencia permitirá comparar estas realidades con los ecosistemas del extremo sur de Chile, donde bosques nativos y turberas aún se mantienen en buen estado de conservación.
El programa también abordará la relación entre ciencia y cultura. En la ciudad de Jena, los participantes recorrerán el Herbario Haussknecht y la casa del naturalista Ernst Haeckel, reconocido por combinar el rigor científico con el arte para representar la diversidad biológica.
Uno de los aspectos destacados del encuentro es que el concepto de «conservación biocultural», ampliamente discutido en esta escuela internacional, tiene su origen en Magallanes. Esta mirada, que integra naturaleza, cultura y comunidad, fue desarrollada por el doctor Ricardo Rozzi junto al Centro Internacional Cabo de Hornos desde Puerto Williams, convirtiéndose en un referente para investigadores de distintas partes del mundo.
Durante la escuela, los científicos trabajarán en grupos para analizar temas como la homogeneización de los paisajes, los efectos del cambio climático, la restauración ecológica, la conservación de ecosistemas y el papel del arte y la ética en el cuidado del medio ambiente.
La experiencia busca reforzar una reflexión clave para el futuro: Magallanes aún conserva ecosistemas únicos y escasos a nivel mundial, por lo que las decisiones que se tomen hoy serán fundamentales para proteger este patrimonio natural y evitar que, en el futuro, sea necesario restaurar aquello que todavía permanece intacto.













