La jornada estuvo dirigida a funcionarios de la institución y abordó la actualización de la normativa sobre el uso de la fuerza al interior de los recintos penitenciarios, con énfasis en los principios de legalidad, excepcionalidad y proporcionalidad.
Con el objetivo de fortalecer las competencias de sus funcionarios y promover procedimientos ajustados a la normativa vigente, Gendarmería de Chile desarrolló en Punta Arenas un seminario de capacitación sobre el uso de la fuerza al interior de los establecimientos penitenciarios, con especial énfasis en el respeto de los derechos humanos de las personas privadas de libertad.
La actividad se enmarca en una planificación nacional destinada a difundir la Resolución N.º 5.574, normativa que actualizó las disposiciones institucionales sobre esta materia e incorporó estándares jurídicos nacionales e internacionales relacionados con el uso de la fuerza.
El director regional de Gendarmería en Magallanes, coronel Rodrigo Campusano Yáñez, explicó que la instancia busca entregar nuevas herramientas al personal.
“El objetivo es reforzar los conocimientos que ya posee nuestro personal, incorporar nuevas herramientas y aplicar lo aprendido en el quehacer cotidiano al interior de los recintos penitenciarios”, señaló.
Desde la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, el seremi subrogante, doctor René Castro Cid, destacó la importancia de fortalecer permanentemente los criterios asociados al trato de las personas privadas de libertad.
“Un seminario de derechos humanos brinda la oportunidad de reforzar conceptos e ideas sobre el uso adecuado de la fuerza, lo que resulta esencial para garantizar un trato apropiado a quienes se encuentran privados de libertad”, sostuvo.
En tanto, el seremi de Seguridad Pública, Ronald López Rivas, enfatizó que el actuar de los funcionarios debe desarrollarse dentro de parámetros de legalidad y legitimidad.
“El uso correcto de la fuerza es fundamental para el cumplimiento de sus funciones. Estos procedimientos deben ser entrenados tanto en su dimensión técnica como en la toma de decisiones de quienes dirigen las acciones”, afirmó.
Uno de los contenidos centrales del seminario estuvo relacionado con los principios que regulan el uso de la fuerza. Roberto Cordero, profesional del Departamento de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de la Dirección Nacional de Gendarmería y expositor de la jornada, explicó que la nueva resolución reemplazó la normativa anterior con el propósito de adecuarla a los cambios experimentados por la sociedad y la propia institución.
El profesional señaló que el uso de la fuerza se encuentra reservado legalmente a determinados organismos del Estado y debe ejercerse dentro de un marco que establece las circunstancias en que puede ser utilizada, considerando principios como la excepcionalidad y proporcionalidad.
“No podemos usar la fuerza si no existe una resistencia activa. Contamos con un marco regulatorio que permite emplearla cuando corresponde, pero que también establece sanciones si se utiliza de manera incorrecta”, enfatizó.
La dimensión práctica de la normativa fue abordada por el mayor Álvaro Catalán Retamal, de la Unidad de Procedimientos de la Subdirección Operativa, quien entregó herramientas relacionadas con la aplicación del protocolo institucional.
“Esta normativa establece un marco regulatorio robusto y riguroso. Su propósito es mantener altos estándares en la aplicación de la fuerza, con estricto apego a las normas y principios de respeto de los derechos humanos de la población penal”, manifestó.
La capacitación permitió a los funcionarios actualizar conocimientos y revisar procedimientos destinados a enfrentar situaciones que requieren el eventual uso de la fuerza al interior de los recintos penitenciarios.
Desde Gendarmería destacaron que este tipo de jornadas busca fortalecer procedimientos legales, legítimos y proporcionales, resguardando tanto el cumplimiento de las funciones institucionales como los derechos fundamentales de las personas que se encuentran bajo custodia del Estado.













