Encabezada por el teniente Kevin Andrade, la delegación recibió un set de libros para la biblioteca de su escuela. El público que llenó el auditorio de la Universidad Gabriela Mistral la despidió con aplausos.
El pasado miércoles 1 de octubre, la casa central de la Universidad Gabriela Mistral, en Santiago, fue escenario de una jornada dedicada al continente blanco. Allí se presentaron tres libros que abordan la Antártica desde miradas complementarias: «Clics Antárticos: un continente que pocos visitan y muchos guglean», de la periodista científica María Pastora Sandoval; la obra colectiva «Cuentos Antárticos y algo más», y «Así la proa: 1947, la primera expedición antártica chilena», del historiador antártico Francisco Sánchez y el ingeniero Felipe Molina.
Entre los asistentes que llenaron el auditorio destacó una delegación de la Escuela de Carabineros de Chile, encabezada por el teniente Kevin Andrade. Su presencia, junto a la de investigadores, divulgadores, académicos y representantes de otras instituciones, dio cuenta del creciente interés de las instituciones del Estado por conocer y difundir la realidad antártica del país.
Un momento de reconocimiento
Uno de los momentos más significativos de la jornada llegó al cierre de las presentaciones. La delegación de la Escuela de Carabineros recibió un set con los tres libros para la biblioteca de su plantel. El teniente Kevin Andrade recibió los ejemplares en nombre de la institución, mientras el público, de pie y en sus butacas, aplaudía a la delegación.
La entrega contó con la presencia de los autores, María Pastora Sandoval, Francisco Sánchez y Felipe Molina, y de los presentadores de las obras: el doctor Mauricio Jara, investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y académico de la Universidad de Playa Ancha, y la periodista científica Andrea Obaid. Su compañía dio al momento un especial respaldo académico y reafirmó el vínculo entre quienes investigan y divulgan la Antártica y quienes se forman para servir al país.
El gesto tuvo un valor simbólico: los libros que buscan acercar la Antártica a la ciudadanía llegarán ahora a las aulas donde se forman quienes tendrán la misión de servir y proteger a lo largo de todo el territorio nacional, incluida su porción más austral.
Tres libros, tres miradas sobre el continente blanco
Cada una de las obras entregadas aporta una dimensión distinta del conocimiento antártico.
«Así la proa» reconstruye la expedición de 1947, que con la fragata Iquique y el transporte Angamos dio origen a la primera base chilena en la Antártica, la Base Soberanía, hoy Base Naval Capitán Arturo Prat. A las puertas de cumplirse 80 años de aquella travesía, el libro permite comprender el origen de la presencia permanente de Chile en el continente y de una política de Estado que se mantiene hasta hoy.
«Clics Antárticos» propone una mirada contemporánea. A partir del análisis de las búsquedas en internet, muestra qué le interesa a la ciudadanía sobre la Antártica y cómo comunicar mejor el continente a públicos diversos.
«Cuentos Antárticos y algo más» reúne la creatividad de estudiantes del Liceo James Mundell de Cholchol, en La Araucanía. La obra demuestra que el continente blanco puede descubrirse desde cualquier rincón del país, y fue presentada en la conferencia del SCAR 2026, en Oslo.
Conocimiento para los futuros oficiales
La donación tiene un alcance que va más allá de la biblioteca. Los futuros oficiales de Carabineros de Chile se forman para desempeñarse en todo el país, incluida la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, que comprende el Territorio Chileno Antártico. Conocer su historia, su presente y los desafíos que enfrenta amplía su comprensión de la soberanía y del territorio que sirven.
Estos libros les ofrecen herramientas para entender que la Antártica no es un lugar lejano ni ajeno, sino parte de la identidad nacional. La historia de la expedición de 1947 los conecta con el compromiso de quienes abrieron el camino. La mirada de la divulgación científica les permite comprender la importancia global del continente frente al cambio climático. Y la experiencia de los estudiantes de Cholchol les recuerda que el conocimiento antártico se construye entre todos.
Un vínculo que se fortalece
La participación de la Escuela de Carabineros, junto a las delegaciones de la Escuela Militar y de la Dirección de Educación de la Armada, refleja el compromiso de las instituciones formativas del país con la conciencia antártica. Que los futuros oficiales se acerquen a estas lecturas es una inversión en conocimiento y también en ciudadanía.
Los aplausos del público cerraron una jornada que dejó una certeza: la Antártica se defiende también desde el conocimiento, y ese conocimiento ya tiene un lugar en la biblioteca de la Escuela de Carabineros de Chile.













