Tras un intenso proceso de preparación de apenas 11 días, el piloto local Fernando Soto compartió detalles de su reciente participación en el rally, destacando la fiabilidad de su nueva máquina Renault Clio y el proceso de adaptación junto a su navegante, Camilo Ulloa. Tras superar los desafíos técnicos y la adrenalina de los caminos, el equipo ya proyecta una temporada completa con la mirada puesta en el Gran Premio de la Hermandad 2027.
El camino hacia la largada no fue sencillo. Tras una experiencia previa con un Nissan que presentaba limitaciones en alta velocidad, Fernando decidió apostar por un proyecto desde cero. «Adquirimos un auto que desarmamos completo; partimos de una buena base para construir la jaula, motor, caja y trenes», explica el piloto.
Sin embargo, el tiempo fue el mayor rival. «Tuvimos solo 11 días de trabajo intenso. El auto estaba al 40% y faltaba ese gran 60% que incluía lo más importante: el motor». Gracias al apoyo de Koka Kola Ojeda y el trabajo de Felipe Baltazar, el vehículo resultó ser una máquina «fiable y segura», que no presentó fallas de niveles de agua o aceite en toda la competencia, salvo un desgaste menor en las pastillas de freno que se debió cambiar en el parque de asistencia en Villa Tehuelches .
Binomio nuevo, desafíos nuevos
La competencia también marcó el debut de la dupla con su navegante Camilo Ulloa. A pesar de la falta de tiempo para realizar la hoja de ruta en el shakedown debiendo recurrir a una hoja cedida , la sintonía fue positiva.
«Camilo mostró un interés tremendo; a las 2 de la mañana seguía repasando. Nos sirvió mucho para conocernos sobre el auto, ya que nunca habíamos corrido juntos», destacó Fernando Soto.
Evolución en el manejo
Durante la carrera, el equipo enfrentó momentos de tensión, como el encuentro con el volcamiento de Zúñiga en la primera tranquera. Afortunadamente, al ver que los colegas estaban a salvo, Fernando Soto pudo concentrarse en ganar confianza.
«En el tercer y cuarto prime me afiancé más. El auto doblaba y frenaba donde yo quería», comenta. Además, subraya un cambio de mentalidad en su estilo de conducción: «Estoy tratando de correr de forma más inteligente y no tanto para el público. Entrar de costado puede ser vistoso, pero es riesgoso y no suma tiempos. Mi objetivo es correr más fino».
El sueño de «La Hermandad»
Con el respaldo de su familia y el apoyo técnico fundamental de Rodolfo Ojeda y su equipo, Fernando ya tiene la hoja de ruta trazada para el futuro cercano.
«Queremos correr el campeonato entero aquí en Natales para prepararnos bien. Mi sueño es correr el Gran Premio de la Hermandad el próximo año. Ese es el gran objetivo que quiero lograr», concluyó el piloto, quien ya se prepara para corregir detalles de alineación y suspensión de cara a la segunda fecha.














