Andro Mimica Guerrero, ex seremi de gobierno del presidente Gabriel Boric se manifestó por el impacto que generarán en la Región de Magallanes el recorte presupuestario a nivel nacional y las continuas alzas en el precio de los combustibles levantó una exautoridad regional, quien instó a las autoridades locales y legisladores a unirse en la defensa de los intereses locales.
Durante su intervención en «Tribuna Magallánica» analizó el complejo panorama social y económico que atraviesa el país, señalando que existe un cansancio en la ciudadanía al percibir que las demandas sociales avanzan más rápido que las soluciones de la política pública. En ese escenario, criticó el rumbo del Gobierno y apuntó a la gestión del Ministerio de Hacienda, asegurando que medidas como el alza sostenida en el precio del diésel y las bencinas golpean duramente a la clase media y a la economía regional.
Uno de los puntos clave abordados fue el proyecto de Presupuesto Nacional y los recortes previstos en áreas sensibles. La exautoridad alertó sobre retrocesos en la entrega de computadores para estudiantes de séptimo básico, reducciones en la Ley Ricarte Soto destinada a enfermedades de alto costo y eventuales frenos en el desarrollo de soluciones habitacionales.
Al respecto, enfatizó la realidad particular que vive la zona austral en materia de costos de construcción:
«Es evidente que si uno saca el presupuesto per cápita de Magallanes vamos a estar entre los más altos, pero la realidad nos dice que construir acá es mucho más caro. El metro cúbico de concreto en Cabo de Hornos cuesta alrededor de 8,5 UF, mientras que en Santiago vale 2,5 UF. Si no hay recursos suficientes para los Gobiernos Regionales, bajan los fondos para los municipios, se pone en riesgo el financiamiento de organizaciones sociales y se frenan convenios para reducir listas de espera en salud.»
Frente a esta situación, hizo un llamado directo a la delegación presidencial y a los parlamentarios de la zona a dejar de lado las diferencias y asumir una postura firme: «Espero una voz unificada y que no se estén justificando recortes que son brutales para la ciudadanía», sostuvo.
En materia económica, cuestionó el costo acumulado de los combustibles y el aumento de los índices de desempleo e inflación, argumentando que se requiere mayor convicción para proteger a la población ante las fluctuaciones internacionales.
Finalmente, al abordar el panorama de la seguridad pública y el debate político actual, abogó por dejar de lado las posturas agresivas y promover un estilo basado en el diálogo y los acuerdos.
«Yo prefiero un estilo de diálogo que logre poner puntos de acuerdo. Más allá de las diferencias, el éxito del Gobierno y de nuestros parlamentarios debe traducirse en que la gente pueda vivir mejor. En seguridad, el camino es recuperar territorios, iluminar barrios y fortalecer la inversión en los municipios y las policías», concluyó.













