Una compleja realidad laboral en el sector supermercadista de la Región de Magallanes expuso el dirigente sindical Freddy, presidente del sindicato de trabajadores de Unimarc, durante una entrevista radial, donde abordó despidos, automatización, externalización de servicios y condiciones laborales que calificó como “explotación”.
El dirigente señaló que en los últimos años se ha producido una drástica disminución de trabajadores, pasando de más de 360 socios sindicalizados a cerca de 140 en la actualidad. Según explicó, esta reducción no responde a una baja en el interés por sindicalizarse, sino principalmente a despidos amparados en el artículo 161 del Código del Trabajo, que permite a las empresas desvincular personal por necesidades de la empresa.
A ello se suma, indicó, la creciente automatización de funciones. “Hoy las máquinas están haciendo la pega. Antes se pesaba el pan, la fruta, había más personal. Ahora todo eso lo reemplaza la tecnología, lo que va aumentando la cesantía”, afirmó, advirtiendo que en los próximos años incluso podrían desaparecer funciones como las cajeras tradicionales.
Otro factor relevante es la externalización de servicios, ya que labores como panadería, aseo y seguridad han sido traspasadas a empresas externas, reduciendo aún más la dotación interna. “Hoy quedan muy pocos trabajadores dentro de la empresa. La mayoría de las funciones están externalizadas”, sostuvo.
El dirigente también criticó la modalidad de contratación actual, señalando que muchas personas son contratadas por períodos de un mes sin renovación, lo que a su juicio debilita a las organizaciones sindicales y genera inestabilidad laboral. “¿Quién va a querer trabajar en esas condiciones?”, cuestionó.
En cuanto a las condiciones laborales, denunció una sobrecarga de funciones debido a la polifuncionalidad exigida a los trabajadores. “Hoy una persona tiene que hacer de todo: reponer, atender cajas, limpiar. Antes había más personal por área, ahora una sola persona hace todo”, explicó.
Asimismo, evidenció situaciones de colapso en los locales, con largas filas y escaso personal, lo que genera tensiones con los clientes. “La gente se enoja con las trabajadoras, pero no ve que están sobrepasadas, trabajando solas y bajo presión”, agregó.
Pese a las críticas, el dirigente reconoció que la empresa cumple con aspectos legales como el pago oportuno de sueldos y que los beneficios laborales han sido fruto de negociaciones colectivas, destacando incrementos salariales y bonos.
Finalmente, advirtió que el escenario podría complejizarse aún más con cambios en políticas laborales a nivel nacional, llamando a los trabajadores a informarse y mantenerse atentos. “Hoy tenemos que estar alertas, porque vienen cambios importantes y los dirigentes sindicales tendremos un doble trabajo”, concluyó.













