La Corporación Nacional Forestal (CONAF) en Magallanes informó que, a partir del 16 de septiembre, se levantará la exigencia de contar con guías acreditados para realizar los senderos Base Torres y “W” del Parque Nacional Torres del Paine.
La decisión fue adoptada luego del monitoreo permanente de las condiciones climáticas y del estado de los senderos, cuyos resultados permiten avanzar hacia el funcionamiento habitual de la temporada.
Sin embargo, debido a que todavía persisten condiciones invernales en algunos sectores del parque, CONAF mantendrá como medida de seguridad la recomendación y, cuando corresponda, la exigencia del uso de microcrampones y bastones, dependiendo de las condiciones que presenten los senderos.
Desde la institución recalcaron que estas medidas buscan garantizar un tránsito seguro para los visitantes y que podrán ser modificadas de acuerdo con la evolución del clima y las condiciones del terreno.
En tanto, el circuito Macizo Paine continuará cerrado hasta el 1 de noviembre. Debido a esta medida, el Paso John Garner, sector fundamental para completar este recorrido, también permanecerá cerrado. Su reapertura dependerá de una evaluación técnica y climatológica previa realizada por CONAF.
El director regional de CONAF, John Revello, señaló que las decisiones adoptadas apuntan a compatibilizar la actividad turística con la seguridad de quienes visitan el parque.
“Todas estas medidas adoptadas por CONAF apuestan a un turismo seguro y cualquier factor climático o condición de riesgo, CONAF lo analizará y, de ser necesario, tomará medidas adicionales o cierres si así lo amerita”, recalcó.
La corporación continuará monitoreando las condiciones meteorológicas y del terreno, manteniendo la posibilidad de reforzar las medidas de seguridad o establecer nuevos cierres cuando exista algún factor de riesgo para los visitantes.













