En una distendida e informal conversación de café, un conocido ex Mandatario rompió todos los esquemas de la centroderecha y la oposición local al asegurar que le interesa competir por un cupo en la Cámara Alta por nuestra región.
Lo que comenzó como una rutinaria mesa de café político matutino, de esas donde se analizan las próximas elecciones de diputados y senadores en la Región de Magallanes, terminó transformándose en la que podría ser la mayor sorpresa electoral de la temporada.
El hecho se dio a conocer en la “Mesa Magallánica” de Radio Magallanes y Natales donde el presidente de la UDI Arturo Storacker Molina, invitado al espacio relató el inesperado «choque de planetas» que vivió minutos antes de entrar al programa de radio. Mientras compartía en una mesa con diversos actores políticos y sociales, la frase «Mira quién viene» interrumpió la tertulia.
Al darse la vuelta, se encontró frente a frente con el expresidente de la República, Gabriel Boric Font quien andaba acompañado de su padre. Con total amabilidad, la ex máxima autoridad del país se integró a la mesa para compartir un momento ameno y debatir de la contingencia.
Fue en medio del análisis de las plantillas parlamentarias y las complejas «ecuaciones» que los partidos están sacando para Magallanes, cuando el expresidente soltó la bomba que congeló los cafés de los presentes: «Bueno, es que en realidad no es la ecuación… a mí también me gustaría ser el senador por Magallanes».
La confesión causó impacto inmediato en la mesa, al punto que el panelista le advirtió de inmediato: «Bueno, yo estoy invitado a la Radio Magallanes y lo voy a decir», a lo que el ex Mandatario, lejos de retractarse, respondió entre risas: «Pero está dentro de tu nueva ecuación.
La revelación no tardó en generar divisiones instantáneas entre los comensales de la mesa, donde incluso algunos personeros de la Democracia Cristiana (DC) saltaron a cuestionar la opción regionalista del exjefe de Estado, argumentando que «estaba para cosas mejores».
De acuerdo al relato en los micrófonos de la emisora, la noticia va a mover de forma telúrica el tablero político de la oposición y del oficialismo en la zona. «A varios de mi lado se les arruinó la champaña que estaban destapando», ironizó el panelista, aludiendo a los candidatos locales que ya daban por cerradas sus nóminas y que ahora tendrán que recalcular sus estrategias ante un competidor de este peso pesado.
Aunque muchos intenten bajarle el perfil tildándolo de una humorada o «chabullismo» de café, en el ambiente político magallánico saben perfectamente que cuando una figura de ese calibre lanza una frase así en la informalidad, es porque el diseño ya se está pensando. La carrera al Senado por Magallanes se prendió antes de tiempo y la foto del encuentro ya circula como la prueba de que en política, las sorpresas nunca caminan solas.













