La comunidad universitaria se mantiene en alerta tras una serie de amenazas de tiroteo dirigidas de manera directa contra la universidad de Magallanes. A diferencia de ocasiones anteriores, donde los mensajes carecían de un contexto claro, esta última advertencia escaló la tensión al incluir intimidaciones específicas hacia todo el estudiantado y el personal, lo que obligó a suspender las actividades académicas lunes y martes de esta semana.
Según relató Ian Javier Aguila Muñoz, presidente de la federación de estudiantes FEUM, esta no es la primera vez que la universidad enfrenta situaciones de este tipo. Sin embargo, el tenor de los recientes recados cambió radicalmente la percepción de riesgo:
Tras el aviso inicial que obligó a cancelar las clases preventivamente, los emisores volvieron a escribir con advertencias intimidatorias, señalando: «Ya sé que cancelaron las clases, pero no se olviden que tengo toda la semana».
Aunque en los primeros incidentes hubo temor generalizado, la repetición de estos hechos ha generado una mezcla de incertidumbre, miedo y molestia entre los estudiantes, quienes consideran que estas acciones alteran gravemente la vida académica y la tranquilidad del campus.
Ante la gravedad del escenario, la federación de estudiantes sostuvo reuniones de coordinación con las autoridades universitarias para exigir mejoras urgentes en los protocolos de protección del campus. Entre las medidas adoptadas e implementadas de inmediato destacan:
Se aceleró la licitación y colocación de nuevos dispositivos de grabación y seguridad (un requerimiento arrastrado desde el petitorio del año pasado), complementado con una auditoría externa de seguridad en la que participó activamente la propia federación.
Se procedió al cierre temporal o parcial de algunos accesos para fiscalizar el ingreso al recinto. Se estableció un guardia con punto fijo en el Edificio de Humanidades (zona donde se concentraron hechos previos), además de mantener personal en otras dependencias del campus.Modificación de los turnos rotativos del personal de seguridad.
Se acordó la realización de rondas periódicas de Carabineros por el perímetro y dependencias de la universidad.
Tras las pruebas técnicas de los nuevos sistemas de conectividad e internet para las cámaras, las actividades presenciales retomaron su curso habitual bajo estrictos protocolos de vigilancia y con una comunidad estudiantil en estado de alerta permanente.
Las policías trabajan sobre una persona que seria sospechosa o sospechoso de estos hechos según relato en presidente de la FEUM.













