A cuatro meses del cierre del jardín infantil Juan Ruiz Mancilla de Punta Arenas, la incertidumbre continúa para las familias de los 59 niños y niñas que debieron ser reubicados debido a una grave contingencia sanitaria provocada por la presencia de aguas servidas en el patio del establecimiento.
El recinto permanece sin funcionamiento desde marzo, luego de que una inspección realizada por la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y la Seremi de Salud detectara contaminación en el área exterior del jardín, originada por el rebalse de un pozo séptico emplazado en un terreno vecino. Como medida preventiva, las actividades fueron suspendidas y los párvulos trasladados temporalmente a otros establecimientos para resguardar su salud.
En los últimos días, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) informó que no posee competencias para intervenir en este caso, debido a que el problema no está relacionado con la red pública de alcantarillado administrada por la empresa sanitaria. Por ello, los antecedentes fueron derivados a la Seremi de Salud de Magallanes y a la Municipalidad de Punta Arenas, organismos que deberán coordinar las acciones necesarias para resolver el foco de contaminación.
Pese a las labores de limpieza y mitigación realizadas durante los últimos meses, hasta ahora no existe un plazo oficial para la eliminación definitiva del problema sanitario ni una fecha confirmada para el retorno de la comunidad educativa al establecimiento.
La situación mantiene preocupadas a las familias, que esperan una pronta solución para que los niños puedan volver a clases en condiciones seguras. El caso también reabrió el debate sobre los efectos sanitarios que generan los problemas de evacuación de aguas servidas en el sector, una situación que anteriormente ya había afectado a otros servicios públicos cercanos.













