La diputada Javiera Morales valoró la entrada en vigencia de la segunda fase de la Ley Nº21.561, que desde el 26 de abril reduce la jornada laboral de 44 a 42 horas semanales sin disminución de remuneraciones ni necesidad de anexos contractuales. Este avance forma parte del proceso gradual que busca alcanzar las 40 horas en 2028.
“La ley no es simbólica, es una conquista real que reconoce que la vida no puede girar solo en torno al trabajo. Reducir la jornada significa más tiempo para la familia, la salud y una vida digna”, afirmó la parlamentaria.
Morales explicó que la Dirección del Trabajo ha establecido que la reducción debe implementarse mediante acuerdo entre empleador y trabajador. En caso de no existir consenso, se debe ajustar el inicio o término de la jornada sin afectar el tiempo de colación, el cual no puede utilizarse para compensar la rebaja horaria.
No obstante, la legisladora manifestó preocupación por eventuales cambios en los criterios de aplicación impulsados por el Ejecutivo, especialmente en aspectos como la banda horaria, exclusiones del artículo 22 y el uso del tiempo de colación. “No podemos permitir que reinterpretaciones administrativas terminen debilitando una reforma pensada para mejorar la calidad de vida de los trabajadores”, advirtió.
Asimismo, cuestionó un reciente dictamen de la Contraloría General de la República que obliga a funcionarios públicos de servicios descentralizados a tomar su colación fuera de la jornada laboral, lo que en la práctica podría extender el tiempo de trabajo semanal a 44,5 horas.
“Es inaceptable que en el sector público se esté forzando una interpretación que aumenta la jornada real. Esto contradice el espíritu de la ley y representa un retroceso”, señaló.
En su declaración, la diputada también destacó otros avances laborales impulsados durante el gobierno del presidente Gabriel Boric, como el aumento del salario mínimo y la reciente reforma previsional, subrayando que “son medidas que apuntan a una mayor justicia social”.
Finalmente, Morales hizo un llamado a resguardar el sentido original de la ley y a mantener una vigilancia activa sobre su implementación. “Este Día del Trabajador debe ser una instancia para valorar lo logrado, pero también para defender estos derechos con decisiones concretas y voluntad política”, concluyó













