Una grave situación sanitaria y social fue denunciada durante la mañana de este domingo en Punta Arenas, luego de que vecinos alertaran que desde una toma del sector estarían arrojando aguas servidas directamente a la vía pública.
De acuerdo a los antecedentes, residentes del sector manifestaron su preocupación por los constantes escurrimientos de desechos, lo que genera malos olores, focos de contaminación y un evidente riesgo para la salud de quienes viven en las inmediaciones.
Sin embargo, la denuncia va más allá del problema sanitario. Vecinos aseguran estar “aburridos” de la situación, señalando que llevan más de 10 años advirtiendo a las autoridades sobre lo que ocurre en el lugar, sin obtener soluciones concretas.
Asimismo, acusan que la toma se ha transformado en un foco de delincuencia, prostitución, consumo y tráfico de drogas, además de la instalación de comercios ilegales, lo que ha deteriorado significativamente la calidad de vida del sector.
Los habitantes sostienen que esta realidad afecta directamente a familias que, con esfuerzo y sacrificio, han construido sus viviendas en el entorno, y que hoy deben convivir con condiciones de inseguridad y salubridad deficientes.
Especial preocupación existe por la situación de niños y adultos mayores, quienes según relatan se han visto obligados a desplazarse a otros centros educacionales y asistenciales, luego de que algunos espacios cercanos debieran cerrar o dejar de funcionar producto del impacto generado por esta problemática.
Hasta el momento, no se ha informado de acciones concretas por parte de las autoridades, aunque la comunidad espera una pronta intervención que permita abordar tanto el problema sanitario como las situaciones de seguridad que denuncian.
Finalmente, los vecinos hicieron un llamado urgente a las autoridades locales y regionales para que adopten medidas efectivas y sostenidas en el tiempo, que permitan recuperar la tranquilidad y dignidad del sector.













