Cerca de 70 iniciativas desarrolladas en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena han recibido financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) durante la actual administración, a través de distintos instrumentos impulsados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
Los recursos, que superan los $13 mil millones, han sido destinados a fortalecer la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación de base científico-tecnológica en la región.
Así lo informó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, quien explicó que los fondos han permitido apoyar proyectos orientados a la atracción de capital humano avanzado, la articulación entre la investigación y los sectores públicos y productivos, además de la adquisición de infraestructura científica y tecnológica.
Más de $1.000 millones han sido destinados a iniciativas enfocadas en potenciar el capital humano avanzado, área que financia becas de postgrado tanto en Chile como en el extranjero para profesionales con excelencia académica.
Entre los instrumentos destacados se encuentra la Subvención a la Instalación en la Academia, que ha financiado cinco proyectos destinados a fortalecer las capacidades institucionales de investigación, desarrollo e innovación en universidades chilenas mediante la incorporación de investigadores con grado de doctor.
En la región, siete profesionales han sido beneficiados con financiamiento para desarrollar actividades de investigación en la Universidad de Magallanes y en la empresa Whalesound Ltda., contribuyendo al fortalecimiento de la investigación regional.
En el ámbito de los proyectos de investigación, la inversión supera los $3.600 millones a través del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt).
Este programa ha permitido financiar 12 proyectos regulares, orientados a la generación de conocimiento científico; cuatro iniciativas de posdoctorado, destinadas a investigadores que inician su carrera científica; y siete proyectos de iniciación, que buscan fomentar el desarrollo de nuevas investigaciones científicas y tecnológicas.
Otra área relevante corresponde a la Investigación Aplicada, que ha recibido más de $2.000 millones en financiamiento regional. En esta línea se destacan instrumentos del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef), como los programas Investigación y Desarrollo en Acción (IDeA) y Valorización de la Investigación en la Universidad (VIU).
Estos proyectos apuntan a validar aplicaciones tecnológicas, desarrollar prototipos y generar soluciones que puedan impactar en sectores productivos. Entre las iniciativas financiadas en la región se encuentran investigaciones orientadas a mejorar la productividad de praderas y cultivos, optimizar la gestión pesquera y desarrollar herramientas para el diagnóstico de enfermedades.
El área de Redes, Estrategia y Conocimiento ha concentrado una de las mayores inversiones, con $4.500 millones destinados a proyectos que promueven la colaboración entre la academia, el sector público y el mundo productivo.
Dentro de estas iniciativas destaca el programa Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI), que financia redes de investigación entre instituciones nacionales e internacionales. En Magallanes, estas redes impulsan estudios en áreas como investigación antártica y subantártica, paleontología y fenómenos marinos como la marea roja.
Finalmente, el área de Centros e Investigación Asociativa ha permitido adjudicar cuatro proyectos regionales en concursos de equipamiento científico y tecnológico, con una inversión cercana a $2.200 millones, destinados a fortalecer la infraestructura de investigación.
La seremi Verónica Vallejos destacó que estos resultados reflejan el trabajo colaborativo entre investigadores e instituciones regionales.
“En estos cuatro años se han adjudicado cerca de 70 proyectos, lo que demuestra la relevancia del trabajo científico que se realiza en Magallanes y su aporte al desarrollo del territorio”, concluyó.
El financiamiento busca consolidar el crecimiento de la investigación en la región, fortalecer los programas de postgrado y atraer capital humano altamente calificado, impulsando así el desarrollo científico y tecnológico en la zona austral del país.













