El exfiscal Manuel Soto Basauren solicitó una condena de 540 días de presidio y una multa de 10 UTM en contra de una funcionaria que lo denunció por un presunto abuso sexual, acusación que, según sostiene resultó ser falsa y fue archivada por el Ministerio Público.
De acuerdo con los antecedentes expuestos, Soto interpuso una querella por los delitos de calumnias e injurias, argumentando que la denuncia afectó gravemente su honor, reputación profesional y dignidad personal. El exfiscal afirmó que, pese a no prosperar judicialmente, la acusación generó un daño significativo a su imagen pública y trayectoria laboral.
Durante el proceso, se llevó a cabo una audiencia de conciliación, la cual no logró acuerdo entre las partes. Posteriormente, y una vez subsanados vicios formales, la causa continuó su tramitación, avanzando ahora hacia un juicio oral.
El caso se mantiene en desarrollo y será el tribunal competente el que deberá resolver las responsabilidades que pudieran derivarse de esta acción judicial.













