El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Magallanes (FEUM), Felipe Miranda, confirmó esta noche que la Asamblea General aprobó iniciar una toma de las dependencias universitarias, en respuesta a una serie de problemas que —según plantean— no han sido resueltos por la administración.
Miranda explicó que la decisión se tomó ante “las distintas problemáticas que se han estado viviendo dentro de nuestra casa de estudios”, destacando como eje principal las denuncias de fallas de seguridad institucional. Recordó que el fin de semana se difundió un mensaje que anunciaba un presunto atentado contra la UMAG, situación que generó preocupación entre estudiantes, docentes y funcionarios.
“Aun con la amenaza, nuestros directivos decidieron que no era suficiente para cancelar las clases”, señaló el dirigente, agregando que ese día hubo presencia del GOPE y del OS9 al interior del campus “mientras nadie sabía qué ocurría”, generando un ambiente de incertidumbre y temor.
Otro punto central de las críticas apunta a problemas de infraestructura. Miranda relató episodios recientes, como la caída de parte del cielo raso en una sala y filtraciones de agua desde las luminarias durante el invierno. “Las respuestas han sido que si hay cortocircuito se corta la luz y no habría problema. Y así podría seguir enumerando problemáticas que afectan a mis compañeros”, afirmó.
Cuña 7
Según la FEUM, estas deficiencias se enmarcan en el ámbito de responsabilidad de la Vicerrectoría de Administración y Finanzas, cuya remoción se transformó en el principal punto del petitorio. Para el estudiantado, la permanencia del actual vicerrector impide avanzar en la solución de las demandas que han venido levantando.
Miranda indicó que la destitución del cargo es la condición mínima para abrir paso a la presentación del resto del petitorio y avanzar en un diálogo efectivo. “Necesitamos a alguien que pueda cumplir con nuestras exigencias y necesidades”, puntualizó.
La movilización se activa en un escenario ya tensionado por el intercambio de comunicaciones entre la FEUM y la rectoría, y en momentos donde la administración universitaria llamó a mantener el diálogo y propuso una mesa de trabajo permanente. Con la toma ahora en curso, la crisis interna entra en una nueva fase que marcará las próximas horas en la Universidad de Magallanes.












