El buque chileno Danstar zarpó el 29 de octubre desde Valparaíso con destino a Punta Arenas, donde se prepara para poner en marcha una nueva ruta comercial directa hacia Puerto Stanley, en las Islas Malvinas, iniciativa que busca acortar los tiempos de abastecimiento del archipiélago.
La nave, un carguero de 71 metros de eslora operado por Easter Island Logistics, cuenta con capacidad para transportar alrededor de 70 contenedores. El trayecto entre Punta Arenas y Puerto Stanley considera una distancia aproximada de 900 kilómetros y un tiempo de navegación de dos días y medio, lo que representaría una alternativa más corta frente al actual abastecimiento desde Montevideo, Uruguay, ubicado a unos 2.000 kilómetros.
Entre los productos que se proyecta transportar figuran alimentos, como frutas y lácteos, además de materiales de construcción, madera, cemento, gas licuado y maquinaria pesada.
De acuerdo con el cronograma previsto, el Danstar arribaría a Punta Arenas alrededor del 9 de noviembre para realizar trabajos preparatorios y afinar detalles operativos en los astilleros de ASMAR. La meta es iniciar los viajes comerciales regulares a más tardar a comienzos de diciembre de 2026.
La iniciativa ha generado controversia en Argentina, país que mantiene un reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Desde ese país se han manifestado reparos respecto de la nueva conexión marítima, vinculándola tanto al abastecimiento de la población insular como a los proyectos petroleros británicos que se desarrollan en la zona.
La puesta en marcha de esta ruta podría convertir a Punta Arenas en un punto logístico relevante para el suministro de las islas, aunque su desarrollo se produce en medio de las tensiones diplomáticas que persisten en torno a la soberanía del territorio.













