Con la incorporación de dos nuevas labradoras, Flora y Mika. La actividad, realizada en la Escuela BRICAN del Aeropuerto de Santiago, incluyó una demostración de técnicas de inspección para detectar productos de origen animal y vegetal que amenazan la sanidad del país. En dos décadas, la brigada se ha consolidado como la principal herramienta de detección no intrusiva en los controles fronterizos, con más de 200 canes que han interceptado más de 100 toneladas de productos riesgosos.
El subsecretario de Agricultura, Alan Espinoza, destacó el rol de la BRICAN en la protección del estatus sanitario nacional, mientras que el subsecretario general de Gobierno, Erwin Díaz Asenjo, llamó a la ciudadanía a declarar productos de origen vegetal o animal al ingresar al país.
Actualmente, el SAG cuenta con 52 canes entrenados para detectar más de 12 olores, desde productos agrícolas hasta insectos, lo que convierte al equipo en un referente latinoamericano. El director nacional (s), Óscar Camacho, recordó la formación de los primeros binomios en 1999 y subrayó la importancia del trabajo realizado en los controles fronterizos desde la formalización de la brigada en 2005.
Los Equipos Detectores operan en diversos puntos del país y pueden inspeccionar personas, equipajes y vehículos. Para integrarse, los perros pasan por un riguroso proceso de selección y entrenamiento basado en refuerzo positivo. Tras seis años de servicio, los canes se retiran mediante donación a familias responsables, reafirmando el compromiso del SAG con su bienestar.












