Durante esta jornada se concretó el traslado hasta Punta Arenas de Ronald Eduardo Quiñones Quinteros, ciudadano ecuatoriano de 28 años que permanece en prisión preventiva y es investigado en una causa vinculada a una organización presuntamente dedicada al sicariato en el Gran Concepción.
El interno fue trasladado desde el Complejo Penitenciario de Rancagua hasta el Complejo Penitenciario de Punta Arenas, donde ingresó en calidad de imputado y quedó bajo la medida cautelar de prisión preventiva decretada por el Tribunal de Garantía de Concepción.
Quiñones fue detenido en el marco de una investigación encabezada por la Brigada de Homicidios de la PDI y la Fiscalía ECOH, que indaga a una agrupación conocida como los “Sicarios del Gran Concepción”. La investigación se inició durante junio de 2025 y terminó con cinco personas detenidas, tres de nacionalidad chilena y dos ecuatorianas.
De acuerdo con los antecedentes de la causa, los ciudadanos chilenos habrían contratado a los ciudadanos ecuatorianos para ejecutar homicidios por encargo. Entre los delitos investigados se encuentran homicidio calificado, secuestro, sustracción de menores, asociación ilícita e incendio con peligro para las personas.
La investigación también contempla el homicidio de un hombre ocurrido el 1 de junio de 2025 en las afueras de una discoteca de Concepción, además de dos homicidios frustrados registrados durante julio del mismo año en el sector Palomares.
Desde Gendarmería señalaron que el traslado se desarrolló conforme a los protocolos y medidas de seguridad establecidos, sin registrarse inconvenientes durante el procedimiento ni en el ingreso del imputado al recinto penitenciario de la capital regional.
En tanto, desde la Seremi de Seguridad Pública precisaron que el traslado se concretó en cumplimiento de una resolución judicial. La autoridad recalcó que la decisión no fue adoptada por el Gobierno, sino que corresponde a una determinación del tribunal competente.
“Las instituciones involucradas actuaron dentro del ámbito de sus respectivas competencias y conforme a los procedimientos establecidos”, señalaron desde la autoridad regional.
El traslado a Punta Arenas se enmarca en las medidas destinadas a mantener separados a internos vinculados a investigaciones de crimen organizado y reducir eventuales coordinaciones delictivas desde el interior de los recintos penitenciarios.













