En “tribuna Magallánica”, Nibaldo Álamos, coordinador de las tradicionales jornadas y con cuatro décadas de residencia en Punta Arenas, resaltó el profundo impacto social, la excelencia y la constante expansión que ha tenido el Centro de Rehabilitación del Club de Leones en la región.
Álamos, quien se considera un magallánico más y un ferviente defensor de la identidad regional motivo por el cual lleva con orgullo la bandera magallánica a cada lugar que visita, incluso al otro lado de la frontera como motoquero, enfatizó que la institución se ha consolidado como un pilar fundamental para las familias que enfrentan la discapacidad.
Durante la entrevista, el coordinador detalló los pilares que sostienen el prestigio del centro, destacando aspectos únicos de su funcionamiento:
En el centro no se distinguen colores políticos, religiones o equipos; se atiende a todos por igual con un estándar de profesionalismo incomparable, respaldado incluso por derivaciones directas desde el Hospital Clínico.
El modelo no solo atiende en sus instalaciones, sino que cuenta con un servicio de atención domiciliaria para quienes no pueden trasladarse, además de una escuela integrada donde los especialistas acuden a realizar las terapias de los niños directamente en su entorno escolar.
Recientemente se amplió el gimnasio en Punta Arenas y se proyecta la prioridad de establecer un centro en Puerto Williams, sumándose al despliegue que ya se realiza en provincias como Natales y Porvenir de cara al cierre de las jornadas.
Las actividades previas a las jornadas contemplan eventos provinciales un día antes del evento principal en Punta Arenas para consolidar el cómputo final, además de diversas iniciativas comunitarias como campeonatos de truco, fútbol sala y muestras de autos antiguos con participación binacional.
Asimismo, Álamos valoró profundamente el arraigo y la unión de las comunidades magallánicas en el centro del país, destacando a la «Cofradía del Calafate» y a «Los Chumanguitos» en Santiago. Estos grupos, formados por profesionales y vecinos que extrañan su tierra, se organizan y colaboran activamente con las jornadas realizando actividades como asados magallánicos y muestras fotográficas por los 40 años de la institución, llevando un «pedacito de la región» a la capital.
El trabajo transparente y eficiente del centro ha traspasado las fronteras regionales. Según relató el coordinador, autoridades nacionales como el director de Fonasa han visitado las instalaciones, marchándose maravillados con el modelo de gestión e incluso planteando la posibilidad de replicarlo en otras regiones del país.
«De repente a lo mejor no nos damos cuenta porque lo tenemos tan cerca, lo sentimos tan propio y olvidamos que es una maravilla, que es un lujo de centro el que tenemos acá. Cualquier ciudad quisiera tener algo como lo que nosotros tenemos», concluyó Álamo, reafirmando su orgullo de formar parte de esta gran obra solidaria.













