La Corporación de Asistencia Judicial (CAJ) de Magallanes continúa siendo uno de los principales espacios de formación práctica para egresados y licenciados de Derecho que buscan adquirir experiencia en la atención y representación judicial de personas que no cuentan con recursos para acceder a servicios legales particulares.
El director regional de la CAJ, Alejandro Donatti, explicó que quienes ingresan al proceso de práctica deben acreditar, mediante un certificado universitario, haber aprobado los exámenes correspondientes que los habilitan como egresados o licenciados de Derecho.
El proceso tiene una duración de seis meses y se desarrolla en la unidad que determine la Dirección Regional, de acuerdo con las necesidades y cupos disponibles. Durante este período, las actuaciones realizadas por los postulantes son revisadas y supervisadas por abogados de la institución.
Una vez finalizada la práctica, los postulantes deben presentar un informe y son evaluados conforme a las pautas establecidas por la Corporación, en el marco del Decreto 265 de 1985 y del protocolo de prácticas profesionales.
Formación especializada
El abogado tutor de la CAJ y abogado auxiliar de la Oficina de Defensa de Familia de Magallanes, Rodrigo Henríquez Narváez, destacó que la práctica constituye una instancia importante para que los futuros profesionales conozcan de manera directa el ejercicio de la abogacía.
Según explicó, actualmente las prácticas tienen un carácter más especializado, permitiendo que los postulantes se desempeñen en áreas como Derecho de Familia, civil y penal, además de otras especialidades desarrolladas mediante convenios con distintas instituciones.
Henríquez señaló que los postulantes llegan con una importante base de conocimientos y que su participación siempre cuenta con supervisión profesional. De esta manera, pueden adquirir experiencia práctica en la tramitación de causas, manteniendo el respaldo y acompañamiento de sus abogados tutores.
Una de las postulantes, Catalina Suárez Letelier, valoró precisamente la posibilidad de continuar desarrollándose en el área de Derecho de Familia, especialidad con la que señala tener afinidad luego de sus años de formación universitaria.
La estudiante también destacó la importancia de desarrollar habilidades de comunicación y empatía para el trabajo con los usuarios. A su juicio, escuchar activamente y generar un ambiente de confianza permite que las personas puedan sentirse comprendidas y participar en mejores condiciones en la búsqueda de soluciones a sus conflictos.
Asimismo, valoró el sistema de trabajo de la CAJ y la tutoría permanente durante el proceso, elementos que permiten a los postulantes enfrentarse a una primera experiencia real vinculada al acceso a la justicia.
El seremi de Justicia y Derechos Humanos, Cristóbal Fernández Jofré, destacó el rol que cumple la institución en la preparación de futuros abogados y abogadas, especialmente en materia de atención y representación de personas que requieren asistencia jurídica.
La autoridad valoró además que los egresados y licenciados que realizan su práctica en la CAJ reconozcan el nivel de exigencia del proceso, señalando que esta experiencia contribuye a fortalecer sus conocimientos, confianza y herramientas para el futuro ejercicio profesional.













