La Encuesta de Bienestar Social 2025 entregó nuevos antecedentes sobre las condiciones de vida de la población chilena, incorporando por primera vez indicadores relacionados con salud mental, soledad e integración social.
El estudio, que complementa los datos de la Encuesta Casen, busca aportar información para el diseño y evaluación de políticas sociales. El levantamiento de datos se realizó entre el 23 de julio y el 12 de octubre de 2025, mediante entrevistas telefónicas a una muestra de 13.600 personas, representativa a nivel nacional y regional.
Uno de los principales resultados fue la construcción de un indicador de integración social a partir de la percepción de soledad y el tamaño de las redes sociales. A nivel nacional, el 78,8% de las personas fue clasificado como integrado, mientras que un 18,5% se encuentra en riesgo y un 2,7% en situación de aislamiento social.
Esta última categoría corresponde a personas que manifiestan sentirse solas y que, además, cuentan con una red social reducida o no tienen amigos cercanos. De acuerdo con el estudio, esta situación alcanzaría aproximadamente a 420 mil personas en Chile.
En el caso de Magallanes, la seremi de Desarrollo Social y Familia, Jenniffer Rojas, destacó los resultados obtenidos por la región en distintos indicadores de bienestar.
Según explicó, un 87,2% de los magallánicos se declara totalmente satisfecho o satisfecho con su vida, mientras que un 64,1% considera que el estado de salud de las personas es muy bueno o bueno.
En materia de seguridad, la percepción de victimización por delitos alcanza un 1,8%, mientras que la región registra además la menor tasa de carencia de redes sociales de apoyo del país, con un 2,4%.
“Las regiones extremas del sur, especialmente Aysén y Magallanes, presentan de manera consistente los mejores resultados en la mayoría de los indicadores evaluados”, señaló Rojas.
El subsecretario de Evaluación Social, Gabriel Ugarte, destacó por su parte la relación existente entre las redes de apoyo y el bienestar de las personas. Según explicó, quienes cuentan con vínculos sociales sólidos tienden a enfrentar de mejor manera las dificultades y presentan mayores niveles de satisfacción con la vida.
La encuesta también incorporó por primera vez el Modelo Dual Continuo de Salud Mental, que permite analizar de manera diferenciada el bienestar psicológico, emocional y social y la presencia de síntomas de depresión o ansiedad.
Los resultados mostraron que ambas dimensiones no necesariamente avanzan de manera conjunta. De hecho, un 39,9% de las personas con un nivel alto de salud mental declaró igualmente presentar síntomas de depresión o ansiedad.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social señalaron que los resultados entregan nuevos antecedentes para avanzar en políticas que consideren no solo las condiciones materiales de las personas, sino también sus vínculos sociales, el sentido de pertenencia y otros factores asociados al bienestar.













