La iniciativa reúne a niños y niñas en actividades educativas y salidas a terreno para conocer y proteger la biodiversidad de los ecosistemas australes.
En la Biblioteca Pública Municipal Pierre Chilli se dio inicio al segundo semestre del Club Forestín, iniciativa que desde febrero desarrolla actividades educativas destinadas a acercar a niños y niñas de Cabo de Hornos al conocimiento y cuidado del medioambiente, la biodiversidad y la flora y fauna chilena, con especial énfasis en la prevención de incendios forestales.
El programa es encabezado por la jefa de Prevención de Incendios Forestales de Conaf Área Cabo de Hornos, Lorena Saavedra, quien durante los primeros meses del año ha guiado a los integrantes del club en diversas actividades y salidas a terreno.
Los participantes han recorrido lugares como el Parque Ukika, Parque Omora y Puerto Toro, además de conocer bosques, turberas y matorrales, experiencias orientadas a fomentar desde temprana edad el respeto y la valoración de los distintos ecosistemas presentes en el extremo austral.
La iniciativa cuenta además con un importante componente interinstitucional. Durante su desarrollo ha participado activamente el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), a través de su coordinador en terreno del equipo de educación, Benjamín Castro.
Para este segundo semestre se incorporó también la encargada provincial de Senapred, Catalina Epull, mientras que en las actividades anteriores han colaborado la Seremi de Salud, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Municipalidad de Cabo de Hornos.
El municipio ha contribuido, entre otras acciones, con apoyo de transporte y actividades orientadas a la limpieza de bosques, fortaleciendo el componente práctico y comunitario del programa.
A la jornada de inicio del segundo semestre fue invitado el delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, quien acompañó a los niños y niñas durante la actividad.
La continuidad del Club Forestín busca consolidar un espacio de aprendizaje y participación donde los menores puedan conocer directamente los ecosistemas que los rodean y comprender la importancia de protegerlos.
A través de actividades educativas, experiencias en terreno y el trabajo coordinado entre distintas instituciones, el programa apunta a fortalecer una cultura de prevención y cuidado ambiental, especialmente frente al riesgo de incendios forestales, promoviendo desde la infancia el compromiso con la conservación de los ecosistemas australes.













