El vivero municipal ubicado en el Parque María Behe inició una nueva temporada de producción de flores, con una meta de 20 mil plantas durante el periodo 2026-2027, las que posteriormente serán destinadas a distintos espacios públicos de Punta Arenas.
La encargada de Áreas Verdes, Sofía Blanco, explicó que este año se trabaja con alrededor de 15 especies, incluyendo variedades que tradicionalmente se producen en el vivero y otras que serán incorporadas a la producción.
“Estamos haciendo una producción de 15 especies, principalmente las que continúan de manera permanente todos los años, como aliso, caléndula, margarita y tapiz mágico, entre otros. Ahora estamos incorporando nuevas especies como Godetia nana, amapola, no me olvides y Aquilegia”, detalló.
Blanco señaló además que la producción experimentó un importante incremento respecto de temporadas anteriores, alcanzando las 20 mil plantas, seleccionadas por su capacidad para resistir las condiciones climáticas de Magallanes, como el viento, las bajas temperaturas y la poca disponibilidad de agua.
Las flores serán destinadas a cerca de 10 puntos de la ciudad, entre ellos la Plaza Muñoz Gamero, Plaza de las Banderas, Plaza Fundacional, Monumento al Ovejero, Monumento al Bombero y Monumento al Inmigrante Croata, además de distintos sectores de las avenidas Colón, España y calle Boreas.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, destacó que esta iniciativa busca contribuir al mejoramiento de los espacios públicos y entregar una ciudad más atractiva tanto para sus habitantes como para quienes visitan la capital regional.
“Lo que buscamos es que nuestra ciudad esté más hermosa y los espacios públicos son de todos, para que nuestros vecinos tengan una ciudad más bonita y también los turistas, que siempre se impresionan no solamente por la limpieza de nuestra ciudad, sino también por la mantención de los espacios públicos”, señaló.
El jefe comunal agregó que el trabajo desarrollado en el vivero municipal también busca ampliar su impacto hacia la comunidad, contemplando la posibilidad de apoyar a juntas de vecinos y desarrollar actividades de educación ambiental junto a establecimientos educacionales.
Las plantas comenzarán a ser instaladas en los distintos espacios públicos a partir de octubre, llevando especies producidas localmente y adaptadas a las exigentes condiciones del clima magallánico.













