En “Tribuna Magallánica”el teniente coronel Edgardo Pérez Casanova, director regional subrogante de Gendarmería de Chile en Magallanes, detalló la realidad operativa y social que enfrentan los recintos penitenciarios de la zona, destacando el trabajo multidisciplinario de custodia, asistencia social y reinserción.
Durante la conversación, la autoridad enfatizó que la institución se encuentra en un proceso de transformación orgánica a nivel nacional, en el marco del traspaso de Gendarmería desde el Ministerio de Justicia hacia el nuevo Ministerio de Seguridad Pública, lo que busca fortalecer el rol del personal penitenciario en la cadena de seguridad del país.
Pérez entregó un balance actualizado sobre la capacidad y distribución de las personas privadas de libertad en la Región de Magallanes:
Complejo Penitenciario de Punta Arenas: Alberga actualmente a 513 internos (35 mujeres y 478 hombres) para una capacidad de 421 plazas, lo que representa un 20% de sobreocupación manejable, descartando situaciones de hacinamiento.
Distribución provincial: La Cárcel de Puerto Natales registra 55 internos y la de Porvenir 25, encontrándose ambas al 90% de su capacidad. Las unidades provinciales albergan población de bajo compromiso delictual; en tanto, aquellos imputados o condenados de mayor peligrosidad son derivados a Punta Arenas por razones de seguridad.
Población extranjera: Representa entre el 15% y el 18% de la población penal en la región, siendo el 85% restante de nacionalidad chilena.
Uno de los aspectos más relevantes abordados por la autoridad es el perfil delictivo en la zona. Magallanes presenta una estadística diferenciada respecto al resto de Chile, donde cerca del 20% de la población penal está recluida por delitos sexuales, además de registrarse un alto número de causas por violencia intrafamiliar.
El director (s) destacó la presencia de educación formal desde 1º básico hasta 4º medio dentro del penal, junto al trabajo de equipos psicosociales y terapeutas ocupacionales. Entre los principales hitos y avances institucionales, resaltó:
Vinculación familiar y sala de videollamadas: Para contrarrestar el desarraigo de los internos con familias fuera de la zona o extranjeros, se está implementando una sala acondicionada para visitas virtuales y presentaciones a audiencias judiciales.
Maternidad en el recinto: Actualmente el penal de Punta Arenas alberga a dos lactantes junto a sus madres. La normativa permite su permanencia hasta los 2 años de edad, periodo en el cual Gendarmería acompaña y garantiza los controles de salud, nutrición y estimulación temprana.
Modernización en seguridad: Destacó la inversión en salas de seguridad electrónica y vigilancia perimetral tecnológica, reduciendo la dependencia exclusiva de garitas. Asimismo, proyectan a mediano plazo mejoras en la infraestructura regional, enfatizando la necesidad de contar con espacios techados y calefaccionados adecuados a las extremas condiciones climáticas de la Patagonia.













