Con el objetivo de fortalecer las competencias emocionales y el bienestar psicológico de sus funcionarios, Gendarmería de Chile desarrolló un taller de salud mental dirigido a los integrantes de la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP) de Punta Arenas.
La iniciativa se enmarcó en el Plan Anual de Salud Mental de la institución y fue coordinada por la dupla psicosocial de la Dirección Regional de Gendarmería en Magallanes, logrando la participación del 100% del personal de la unidad gracias a una planificación que permitió mantener la continuidad de las labores operativas habituales.
La capacitación estuvo enfocada en entregar herramientas prácticas para enfrentar situaciones de alta exigencia y estrés asociadas a las funciones que desempeña la USEP, especialmente aquellas relacionadas con la custodia y traslado de personas privadas de libertad hacia tribunales de justicia, centros asistenciales y otros recintos, tareas que requieren una alta capacidad de respuesta y control emocional.
Los participantes valoraron positivamente la actividad, destacando la utilidad de los contenidos abordados y las estrategias entregadas para afrontar escenarios complejos en el ejercicio diario de sus funciones.
El director regional de Gendarmería en Magallanes, coronel Rodrigo Campusano Yáñez, señaló que este tipo de iniciativas continuarán desarrollándose durante el año mediante nuevas jornadas de capacitación orientadas a distintos estamentos de la institución, con el propósito de fortalecer de manera permanente el bienestar laboral de los funcionarios penitenciarios.
Desde la institución destacaron que promover la salud mental del personal no solo contribuye a mejorar su calidad de vida y bienestar emocional, sino que también fortalece su capacidad para desempeñar sus labores con profesionalismo, equilibrio y respeto por la dignidad de las personas bajo su custodia.
Asimismo, enfatizaron que la inversión en salud mental permite contar con equipos más preparados, resilientes y cohesionados, impactando positivamente en la seguridad institucional, la eficiencia del servicio penitenciario y el cumplimiento de los estándares exigidos por el Estado.













