El director de Obras Municipales de Punta Arenas abordó diversos temas relacionados con el desarrollo urbano de la ciudad, la planificación territorial, la regularización de viviendas y las condiciones de habitabilidad en proyectos habitacionales, en el marco de una extensa conversación sobre los desafíos que enfrenta la capital regional.
En primer término, la autoridad se refirió a la evolución urbana de la ciudad, señalando que Punta Arenas ha crecido a partir de distintos procesos históricos de expansión, muchos de ellos vinculados a la necesidad de dar respuesta al déficit habitacional.
Explicó que este desarrollo no siempre se realizó bajo una planificación estructurada, lo que ha derivado en sectores con características urbanas muy distintas, como pasajes estrechos o dificultades de acceso para vehículos de emergencia.
En ese contexto, sostuvo que la planificación urbana es clave para proyectar una ciudad ordenada y con estándares adecuados de habitabilidad a futuro, considerando el crecimiento del parque vehicular y la densificación de algunos sectores.
Asimismo, se abordó el rol del Plan Regulador, instrumento que define las condiciones de crecimiento de la ciudad. La autoridad recordó que Punta Arenas ha contado con distintos planes a lo largo del tiempo, siendo el actual el aprobado en 2016, y que actualmente se trabaja en una nueva actualización cuyo proceso podría extenderse por aproximadamente dos años.
Respecto a la consulta sobre la compra de viviendas no regularizadas, el director de Obras explicó que este tipo de operaciones puede ser compleja, especialmente cuando se realiza mediante créditos hipotecarios, ya que las entidades financieras exigen que las propiedades cuenten con recepción definitiva.
En ese sentido, detalló que toda construcción debe cumplir con el proceso de regularización establecido en la normativa vigente, trámite que puede realizarse en la municipalidad correspondiente o en la Seremi de Vivienda, dependiendo del tipo de edificación.
La autoridad indicó que el primer paso es verificar el estado de la propiedad en la Dirección de Obras, para luego definir el proceso de regularización, el cual puede variar en complejidad según la antigüedad de la construcción y la normativa aplicada en el momento de su ejecución.
Finalmente, también se abordó el debate sobre los estándares de vivienda social en altura, particularmente en relación con la existencia de escaleras de emergencia y condiciones de accesibilidad para personas mayores.
El director de Obras explicó que estos proyectos se desarrollan bajo exigencias técnicas definidas por la normativa vigente y por los organismos que actúan como mandantes, como el Servicio de Vivienda y Urbanización.
Agregó que en vivienda social existe un equilibrio entre recursos disponibles y estándares de construcción, lo que ha ido mejorando con el tiempo, permitiendo la incorporación de mayores exigencias en materia de calidad y seguridad.
En materia de evacuación, precisó que no todas las edificaciones de mediana altura requieren escaleras de emergencia adicionales, ya que en algunos casos la escalera principal cumple esa función, dependiendo del diseño y la normativa aplicable.
La autoridad concluyó que la evolución de la ciudad y de sus normativas apunta a mejorar la calidad de vida de los habitantes, aunque reconoció que aún existen desafíos importantes en planificación, regularización y estándares urbanos en la capital regional.













